Ciudad de México.- El gobierno de México debe tomar medidas mucho más audaces para abordar el coronavirus antes de que cause estragos en vidas y en la debilitada economía, dijeron varios líderes empresariales y funcionarios estatales.

El Gobierno ha tardado en implementar medidas de contención del virus, como prohibiciones de viajes, mientras que el presidente, Andrés Manuel López Obrador, ha minimizado las consecuencias potencialmente devastadoras de la enfermedad.

El mandatario mantiene sus habituales recorridos por ciudades de todo el país, realizando eventos multitudinarios donde a su llegada abraza a partidarios e incluso besa a bebés.

"Estamos muy preocupados de que esta crisis de salud, como hemos visto en otros países, se convierta en una tragedia económica y sanitaria", dijo el viernes Bosco de la Vega, jefe del Consejo Nacional Agropecuario (CNA).

"Si nuestro país no responde a la altura de las circunstancias que hoy estamos teniendo (...) estamos viendo consecuencias en corto con el vecino del norte donde depende el 78% de las exportaciones agroalimentarias y eso vendría a traer consecuencias catastróficas en tema de economía, salud y vida", dijo De la Vega.

Agregó que el suministro y distribución de alimentos en México está asegurado por ahora.

Hasta ahora, México ha evitado lo peor del brote, con 200 casos de coronavirus detectados y dos muertes. A nivel mundial, se han reportado más de 266.000 casos y cerca de 11.200 fallecimientos, de acuerdo con cifras de Reuters.

En la segunda economía más grande de América Latina, tan dependiente del comercio y turismo, ya se siente el daño económico en cadenas de suministro mundial que han sido interrumpidas, la disminución de la demanda y las prohibiciones de viajes internacionales.

"Sí está pasando y muy acelerado, hoy todas las operaciones que se están deteniendo tienen un impacto en la vida de las personas", dijo Carlos Salazar, jefe del poderoso Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de México.

"Nuestro llamado desde hace días es a eso, a que no creamos que con la continuación de los programas sociales le podemos hacer frente a una crisis de dimensiones que no podemos todavía calcular", agregó Salazar, en referencia aparente a las becas juveniles y otros gastos de asistencia social priorizados por López Obrador.

El CCE envió una carta al gobierno instándole a abandonar su ambicioso objetivo de superávit presupuestario primario para liberar recursos, sugirió asumir deudas si es necesario y propuso medidas para garantizar la liquidez, estimular la inversión privada e impulsar el consumo.

En el mismo sentido, estados mexicanos han pedido al gobierno federal exenciones de impuestos, ayuda con pagos de deuda a proveedores y fijar precios de productos destinados a combatir el coronavirus, dijo la asociación de secretarios de Desarrollo Económico en un comunicado.

Mauricio Usabiaga, secretario de Desarrollo Económico del estado Guanajuato, dijo que para que su estado enfrente adecuadamente la crisis por coronavirus y proteja su economía, empresas y trabajadores necesitarán aumentar hasta en un 40% su presupuesto anual de 89.000 millones de pesos (US$3.600 millones).

Dijo que su estado depende de fondos del gobierno federal, pero la administración de López Obrador hasta ahora ha sido muda sobre el tema.

"No podemos actuar como las avestruces y esconder la cabeza debajo de la tierra, y es lo que nos preocupa, que realmente dentro del gobierno federal no ha habido acciones preventivas para concientizar al pueblo", dijo Usabiaga.

"Esperamos que el gobierno federal redirija el presupuesto para el bienestar del país", añadió.