Bogotá.- El sector minero de Colombia manifestó el lunes su optimismo en que la ley de financiamiento presentada por el Gobierno a consideración del Congreso permita atraer al país más inversión extranjera directa para impulsar la exploración y la explotación en los próximos años.

El proyecto de ley contempla una reducción gradual de los impuestos de renta a las empresas desde 33% en 2019 a 30% para el 2022, además de una devolución del tributo a las ventas de 19% actual para los bienes de capital.

"Esta ley, que fue promesa de campaña, cumple con un factor muy importante y es garantizar la competitividad de la industria que compite en la región y con países como Perú y Chile por atraer las inversiones", dijo en una conferencia de prensa el presidente de la Asociación Colombiana de Minería, Santiago Ángel.

"Esto nos volvería a poner en el radar de tarifas tributarias adecuadas para atraer capitales importantes para el desarrollo de la industria minera", explicó el dirigente del gremio que representa a las más importantes empresas dedicadas a la exploración y explotación de carbón, níquel y oro.

La propuesta de reducir los impuestos a las empresas, aumentarlos a la clase media y gravar los productos básicos de la canasta básica de alimentos ha provocado fuertes críticas al gobierno del presidente Iván Duque, que no tiene una mayoría sólida en el Congreso para lograr la aprobación de la ley.

Los altos impuestos, la inseguridad jurídica y las protestas sociales han sido por años las principales dificultades para el sector minero, responsable de un 33% del valor de las exportaciones totales del país.

Ángel previó que la inversión extranjera directa del sector minero en 2018 superará los US$1.500 millones, por encima de los US$956 millones en 2017, mientras que el valor de las exportaciones se ubicará entre US$12.000 y US$13.000 millones.

También reveló que las empresas mineras pagarán este año unos US$1.260 millones en impuestos y regalías.

Finalmente, el ejecutivo dijo que la producción de carbón de Colombia cerrará el 2018 entre 83 y 87 millones de toneladas, por debajo de las 89,4 millones de toneladas en 2017 como consecuencia de las lluvias que afectaron en la primera mitad del año las zonas en donde están las principales minas.