Un total de seis empresas eólicas, que representan más del 50% de la generación limpia en el país, interpusieron 14 amparos en contra del acto de autoridad de la Secretaría de Energía (Sener) que modificó los lineamientos para el otorgamiento de certificados de energía limpia (CEL), en que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) podrá emitir estos instrumentos a través de la generación de sus plantas limpias legadas del régimen anterior.

En entrevista radiofónica, Julio Valle, director general asociado de la Asociación Mexicana de Energía Eólica (Amdee) explicó que el lunes que el eje legal de los amparos es la alteración ilegal a los lineamientos para otorgar CEL y que el principal argumento legal es que no se siguió el debido proceso en cuanto al diseño de los cambios, no hubo un proceso de consulta ni de discusión abierta y por tanto se vulneran los derechos adquiridos por las empresas del sector, además del daño ambiental que las modificaciones traerán.

“Esta medida va en contra de lo prometido y comprometido por el propio presidente, él aseguró que no se tocaría el marco legal del sector energético”, dijo el miércoles a Carmen Aristegui.

El 28 de octubre, la Sener publicó en el Diario Oficial de la Federación la modificación a los lineamientos permitiendo que la generación mediante permisos legados o del régimen anterior de la CFE pueda obtener estos certificados y que equivalen a un megawatt hora generado con energía limpia o que no emite C02.

El objetivo del mercado de CEL en la Ley de Transición Energética era que los generadores, suministradores y consumidores mexicanos de energía cumplieran una obligación mínima de generación limpia 5% para el 2018, 5,8% para el 2019 y que aumentaría sucesivamente hasta llegar a 13,9% en 2022. Para los participantes del mercado de energía fósil, la forma de cumplir estas metas sería comprando CEL que los generadores de energía limpia venderían en un nuevo mercado.

Los CEL tenían así el objetivo de otorgar un incentivo económico adicional a los generadores limpios, que con mayores ingresos verían atractivo para invertir en México.

La meta de la Ley de Transición Energética que se refrendó en el Acuerdo de París era llegar a 35% de energía limpia al 2024. Los CEL que podría emitir la CFE con sus centrales legadas equivalen a 20% de la generación limpia del país ya en la actualidad, por lo que dado que ya se cumplieron las metas tanto de 2018 como de 2019, prácticamente se llega artificialmente sin nuevas instalaciones a las metas.

Al inundar de CEL el mercado, el precio de estos instrumentos se reduce a cero y por tanto se invalida también el incentivo a nuevos generadores en el país.