Tras al fuerte acenso de los precios del transporte marítimo en el último año, el sector de comercio exterior internacional hace cábalas para intentar predecir cuál será el comportamiento de la demanda de bienes y servicios los próximos años y descubrir cuándo efectivamente bajarán los precios.

Y por lo pronto, la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD) prevé un incremento del comercio marítimo de un 4,3% este 2021, tras un 2020 con una contracción del 3,8%, y predice que este se desacelerará de cara al próximo año, pasando a un crecimiento del 2,4% de 2022 a 2024.

Así lo revela esta organización en su última Revisión del transporte marítimo 2021, en la destaca los efectos secundarios generados por el cambio en el volumen del comercio de un año para otro, unos impactos que “podrían transformar el transporte marítimo”. Y es que las cadenas de suministro han sufrido en el último año presiones sin precedentes, se han dado picos dramáticos en las tarifas del flete (de China a Santos el índice Shanghai Containerized Freight Index pasó de US$ 959 por contenedor de 20 pies en julio de 2020 a US$ 9.720 en julio de 2021) lo que ha conllevado a su vez aumentos significativos de precios para consumidores e importadores.

La UNCTAD, de hecho, destaca en su informe que los crecientes costos del envío de contenedores han sido un desafío para todos los comerciantes y gerentes de cadena de suministro, pero especialmente para transportistas más pequeños, que tienen menos margen para absorber los gastos adicionales. Y advierte, además, que el aumento actual de las tarifas de transporte de contenedores aumentará significativamente los precios de importación y de consumo.

La organización de las Naciones Unidas concretamente predice que los niveles mundiales de precios de importación aumentarán en promedio un 11%  hacia 2023 como resultado de los aumentos de la tarifas de flete, pero para los pequeños estados insulares en desarrollo, que dependen mucho de este tipo de transporte, podrán verse aumentos de hasta 24%.

Respecto a los precios al consumidor globales, asimismo, la UNCTAD prevé que sean un 1,5% más altos en 2023 si las tarifas se mantienen en sus altos niveles actuales. En el caso de los pequeños estados insulares, este incremento sería de un destacado 7,5% y en los países menos adelantados de un 2,2%.

“Frente a estas presiones de costos y la disrupción duradera del mercado, es cada vez más importante monitorear el comportamiento del mercado y garantizar la transparencia cuando se trata de establecer tarifas, tarifas y recargos”, recomienda el informe.

Este reporte pone sobre la mesa, además, otros impactos de la pandemia y la crisis de suministro actual en la industria, como los destacados beneficios de las líneas navieras ante las crecientes tarifas del flete. Asegura, también, que este escenario ha acelerado megatendencias que podrían transformar el transporte marítimo como la digitalización y la automatización y ha revivido el debate sobre la globalización y las cadenas de suministro del futuro.

“Es probable que China siga siendo un sitio de fabricación líder y que surjan modelos operativos híbridos que incluyan modelos de cadena de suministro just-in-time y just-in-case. Esos ajustes podrían conducir a una demanda de servicios de envío más flexibles, con complicaciones para los tipos de tamaños de embarcaciones, puertos de escala y distancias recorridas”, señala.

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