Buenos Aires. Un sindicato de trabajadores aceiteros de Argentina realizaba el miércoles su segundo día consecutivo de una huelga en reclamo de mejoras salariales, que afectaba la molienda de las empresas internacionales Cargill, Bunge y Louis Dreyfus, como también la de importantes compañías locales.

La medida de la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso es por tiempo indefinido, pero no impactaba en la región al norte de Rosario, donde se concentra el grueso de la actividad de molienda de Argentina, debido a que los trabajadores ahí están afiliados a otro gremio.

El secretario general de la Federación, Daniel Yofra, dijo a Reuters que "la medida de fuerza todavía está en marcha", afectando a las empresas agroexportadoras internacionales, y que el Gobierno nacional no se había comunicado con ellos.

Una importante fuente de la agroindustria confirmó a Reuters que las principales empresas del sector se encuentran afectadas por la protesta.

El Gobierno argentino suele intentar impedir que se prolonguen los conflictos laborales en el sector agroexportador, clave para la llegada de las divisas que el país tanto necesita tras dos años de recesión y en medio de una crisis.

Según Yofra, la huelga también afectaba la molienda de las compañías locales Aceitera General Deheza y Molinos Agro. Argentina es el principal exportador internacional de aceite y harina de soja.

En septiembre un gremio de trabajadores técnicos de puertos de granos realizó una huelga de 24 horas que interrumpió los embarques en muchas terminales del país. Sin embargo, el sindicato llegó a un acuerdo parcial con las empresas tras la intervención del Ministerio de Trabajo en las negociaciones.