Ciudad de México. La estadounidense Uber se sumó el viernes a la china DiDi y a la latinoamericana Rappi entre las firmas que bajaron o aplazaron el cobro de comisiones de sus apps de reparto en México, tras la presión de los restaurantes que cerraron en diciembre en varias demarcaciones del país ante el alza de casos de coronavirus.

La industria restaurantera solicitó esta semana reducir a un 17% desde un 30% las comisiones que, dicen, les cobran la mayoría de las aplicaciones de reparto, mientras dura la máxima alerta epidemiológica o semáforo rojo en zonas como el Valle de México, donde están la capital y el aledaño Estado de México.

El país vive un repunte en contagios, hospitalizaciones y muertes ligadas al COVID-19, y a fines del año pasado varios territorios impusieron cuarentenas y suspensión de actividades no esenciales, entre ellos el Valle de México, donde viven cerca de 25 millones de personas.

Tras negociar las autoridades con las cámaras de restaurantes y las empresas de reparto, Uber Eats anunció el viernes que la compañía implementará a partir del 1 de febrero y durante 12 semanas un programa de apoyo para esos establecimientos en lugares con semáforo rojo.

"Este programa incluye la reducción escalonada de comisiones, empezando en 17% para restaurantes asociados" hasta el 28 de febrero, dijo la empresa en un comunicado. "La comisión cobrada por Uber Eats a nivel nacional tiene hasta ahora un tope máximo de 30%", precisó una portavoz de la compañía a Reuters.

En marzo y abril las comisiones por el servicio de la compañía subirán a un 19% y un 22%, respectivamente, los nuevos restaurantes no pagarán cuota de activación y habrá un 15% de comisión para aquellos con una o dos sucursales durante sus primeros 30 días de operación.

DiDi Foods ya había lanzado el miércoles, tras dialogar con el sector y el gobierno capitalino, su programa de apoyo #MásJuntosQueNunca en el que dan opción a los restaurantes registrados de obtener una rebaja en su comisión de un 30% a un 22% o recibir financiamiento directo de DiDi, entre otros.

Rappi, por su parte, fue la primera en firmar en diciembre un convenio con la Cámara Nacional de la Industria Restaurantera para diferir el pago del 50% de la comisión en Ciudad de México y el Estado de México, y congelar temporalmente el pago de deuda e intereses a los que tuvieran préstamos con la empresa.