Volkswagen propuso pagar 830 millones de euros (unos US$900 millones) para cerrar un gran juicio que lo enfrenta a más de 400.000 clientes que exigen una compensación por sus vehículos equipados con motores diésel trucados, indicó un portavoz del grupo automovilístico este viernes.

Sin embargo, el acuerdo "fracasó", al menos provisoriamente a raíz de "reivindicaciones exageradas" referidas a los honorarios de los abogados de la asociación de consumidores VZBV, que lleva adelante esta primera demanda colectiva en Alemania en el marco del "dieselgate", agregó el portavoz.    

Este gran juicio de consumidores, que hasta ahora es la parte judicial más importante del escándalo que atormenta a la industria alemana del automóvil desde hace más de cuatro años, se inició a finales de septiembre.

Se acusa al grupo automovilístico de haber perjudicado deliberadamente a sus clientes al instalar, sin su conocimiento, un programa informático que hace que el vehículo parezca menos contaminante de lo que es en realidad.

El "dieselgate" salió a la luz en 2015 cuando Volkswagen admitió haber trucado 11 millones de vehículos para esconder su nivel real de emisiones contaminantes y, desde entonces, le costó a Volkswagen más de 30.000 millones de euros en gastos legales, multas e indemnizaciones, principalmente en Estados Unidos.