Lima. El ex presidente peruano Alan García abandonó este lunes la embajda de uruguay en el Perú, luego que le fuera negada la petición de asilo, y permanecerá en su domicilio a disposición de las investigaciones judiciales que se le sigue por presunta corrupción vinculada a Odebrecht.

A través de una declaración leída por su secretario personal, Ricardo Pineda, recordó que solicitó el asilo "ante la inminencia de una orden de detención, pero cumplido ese paso esteré en mi domicilio, a disposición de todas las investigaciones y convocatorias que se me hagan, así como he concurrido ya a 57 citaciones fiscales, judiciales y del Congreso”.

Dijo además que no existe pruebas, declaración o depósito que lo vincule con actos delictivos ni con las actividades de la empresa Odebrecht, investigada por el pago de sobornos a cambio de ganar licitaciones.

“Lo propalado en estos días solo consiste en rumores y especulaciones que jamás tendrán comprobación por ser totalmente falsas”, afirma. Confió además en que sean ajenas a la verdad las versiones sobre una posible detención arbitraria en su contra.

Más temprano, se secretario privado había descartado que García evaluara la posibilidad de recurrir a otra embajada a solicitar asilo.

Según dijo, es una posibilidad que la Fiscalía, a cargo de las investigaciones a García Pérez por el presunto delito de lavado de activos, pida la detención preliminar, lo cual, a su juicio, demostraría una persecución política.

“El asilo se pidió por la situación jurídica, ayer (domingo) nos hemos enterado de una nueva investigación y hasta ahora no hemos sido notificados. El caso del puerto del Callo se envió a Uruguay para que se evalúe el pedido de asilo, así es la justicia peruana”, apuntó.

Dijo que no comentará la decisión del presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez de denegar el asilo político, información dada a conocer este lunes.