Ciudad de México. El empresario Alfonso Romo dejará su cargo como jefe de la Oficina de la Presidencia de México, dijo este miércoles el mandatario, quien agregó que seguirá siendo su enlace con el sector privado, con el que ha mantenido una relación cada vez más tensa desde que asumió el poder a fines de 2018.

La salida del magnate y exjinete olímpico del gabinete ocurre en medio de un nuevo impasse con la industria privada por la próxima eliminación de la tercerización laboral, cuyo debate en el Congreso se pospuso para la semana que viene mientras se prevé un encuentro de los empresarios con el presidente.

En un mensaje en Twitter, acompañado de una foto donde se le ve junto a Romo compartiendo en un restaurante, sonrientes, Andrés Manuel López Obrador dijo que se cumplió el plazo acordado de dos años para que este ocupara el puesto. "Poncho está más en mi visión de que lo importante no es el cargo, sino el encargo", escribió.

El mandatario no precisó la fecha en que Romo, de 70 años, dejará sus funciones, ni quién lo reemplazará, mientras algunos en el sector privado y analistas lamentan la pérdida de lo que llamaron una voz más "moderada" del Gobierno.

"Lo más valioso de su paso por el Gobierno fue el freno a muchas ocurrencias y la contención de los radicales", escribió en sus redes sociales el presidente de la patronal mexicana Coparmex, Gustavo de Hoyos, abiertamente opuesto a la actual administración.

Eurasia Group dijo por su parte en un reporte que es poco probable que López Obrador ocupe esa posición con alguien con el perfil de Romo. "La repercusión más negativa de su salida será la pérdida de su miembro moderado, dejando al presidente más aislado, aunque el impacto exacto dependerá del reemplazo".

Durante este año caracterizado por una recesión económica, agudizada por la pandemia, Romo fue enfático en la necesidad de que solo trabajando juntos -el sector público y el privado- se podría superar la crisis. "No es aconsejable abrir más frentes de batalla", dijo en una reunión con industriales en octubre.

Antes del empresario, el exsecretario de Hacienda, Carlos Urzúa, y el de Medio Ambiente, Víctor Toledo, renunciaron a sus cargos en medio de polémicas por diferencias en el manejo de las políticas públicas.