-En su árbol genealógico se observa que es pariente de José Manuel Balmaceda, como de Carlos Ibañez, ambos ex presidentes de Chile.

-Así es, soy tataranieto de Balmaceda e Ibáñez estaba casado con una hermana de mi abuelo paterno. Aunque soy muy crítico de ambos.

-¿Por qué?

-Porque eran dictadores, y a mí las dictaduras me complican.

-A Balmaceda lo cubre la leyenda política del suicidio por la patria. El mito.

-Claro, a mí me interesan mucho los mitos políticos. Los mitos en la historia cuentan una verdad y muchas mentiras, entonces, lo que uno tiene que hacer es una especie de hermenéutica, una interpretación y detectar lo que es falso o verdadero. Por ejemplo, se sostiene que los fenómenos míticos son inmortales, son héroes o son dioses.

-Como Salvador Allende.

-O como Augusto Pinochet.

-Que fue un héroe para un grupo importante de personas. ¿Para usted? No creo...

-No, para nada. Tampoco Allende.

-¿Y Balmaceda?

-Menos. Lo que tiene que hacer la historia es tratarlos con seres humanos, y por lo tanto, mortales. Entonces, alguien, nace, vive y muere; por ello es tan preocupante lo que se dice de personajes como Allende, Pinochet, Balmaceda, O'Higgins, Carrera, etc. Todos personajes muy fascinantes, pero se habla de ellos como si aún estuvieran vivos.

-Ingresó a la universidad, en EE.UU., en septiembre de 1973.

-Así es, comencé las clases cinco días antes del Golpe de Estado. Y supe del Golpe al entrar a una sala de clases. Alguien me dijo sobre la situación y justo días antes estábamos hablando sobre lo mismo. Y yo decía que no, que en Chile no había golpes militares.

-La historia probó lo contrario.

-Claro, después siendo ya historiador yo sostengo que tenemos gobiernos cívicos militares desde el año 1924-25 en adelante. Esa es la razón del porqué Allende integra a los militares a su gabinete; no fue la derecha, fue Allende.

-¿Su primera reacción fue de incredulidad frente al "Golpe"?

-Yo pensé que se habían equivocado de país. Entonces, fui al quiosco de periódicos y me encontré con la fotografía del New York Times de portada: el palacio de La Moneda en llamas tras el bombardeo.

-Ahí tenemos un suicidio presidencial, como el de su tatarabuelo Balmaceda.

-Así es, Walt Whitman dice que la historia no se repite, sino que rima. Borges, por otro lado, dice que la historia es un conjunto de metáforas que una y otra vez están volviendo. Allende tenía que haber pensado en Balmaceda y este quizás en figuras romanas.

-¿Le gustaba Allende?

-Es una figura que no me impresiona para nada, salvo con la excepción del Allende del día 11 de septiembre. Ahí encuentro que es muy admirable. Da uno de los discursos más extraordinarios y de los más elocuentes; más que el testamento político de Balmaceda, ya que el discurso de Allende está bajo unas condiciones apocalípticas. A mí no me impresiona Allende como un gran orador, salvo en ese discurso que pone los pelos de punta a cualquiera.

-Tenia cosas buenas...

-Nadie puede falsear que Allende tenía cojones; nadie puede decir que fue un cobarde. Eso no se puede falsear, por lo tanto, es un dato irrefutable en su carácter de verdadero o falso, mitico-historico.

-Algunos sostienen que cualquier suicida es un cobarde.

-Cuando uno toma una decisión como el suicidio, es muy personal. Lo que pasa en la cabeza de aquella persona es muy dramático, y yo creo que es un grado de intimidad tan grande... ni siquiera los psiquiatras pueden explicarlo.

-Muchos pensaron que la Junta Militar se iba a quedar por poco tiempo.

-Claro, equivocaron el pronóstico. Hubo gente que cometió el error de cálculo. Entre ellos, Eduardo Frei Montalva, quién fue a ver a la junta de Pinochet a la Escuela Militar y le requisaron el automóvil de presidente del Senado.

-¿Cuáles son las cosas que generan más discusión en sus planteamientos referente a la dictadura?

-Yo creo que la dictadura no mató tanta gente. Cosa que hasta el día de hoy a los izquierdistas les produce urticaria. Uno ve las reacciones en la cara de las personas, al decir lo anterior, y tengo que explicarles que la dictadura fue perversa y muy económica en las muertes. Ya cuando planteo esto, las caras comienzan a expresar miradas con bastante odio.

-Ahí lo quieren linchar.

-Asi es, pero la dictadura militar tenía el ejemplo de la guerra sucia que se dio en la dictadura argentina y en otros países de Latinoamérica, por lo tanto, fueron muy perversos, pero evitaban las muertes masivas y optaron por la tortura. En 17 años de dictadura, no se comparan con los 10 mil muertos que dejó la guerra civil de 1891, donde el universo de la población era de 2 millones y medio de personas. Y en 1973 la población alcanzaba a los 9 millones y medio. Ahora, las 4 mil a personas que murieron probablemente fueron las que no soportaron la tortura, y la tortura es terrible, porque permite que la víctima siga conviviendo con el victimario.

-Su tesis, entonces, es que más que asesinar masivamente, fue el horror selectivo.

-Claro, el objetivo era crear terror, eso era pensado. Había que aterrorizar a toda la sociedad. Este es un país de terremotos y de masacres, por lo tanto, está capacitado, hasta cierto punto claro, de soportar grandes cantidades de gente muerta o asesinada.

-Acá el tema sería la diferencia de que los cuerpos no se encontraron; no había quién enterrar para cerrar el círculo.

-Buen punto. Lo que razonablemente tiene que ocurrir es que uno entierra a los muertos. En este caso, no había muchos muertos y esos que asesinaron los hicieron desaparecer. Y eso a la larga es mucho más perverso. Años después es el Informe Valech quien se hace más cargo del tema de la tortura y se queda corto en los 30 mil que suscribe, ya que son muchos más.

-¿Un historiador debe tener sangre fría?

-Los historiadores que lloriquean todo el rato, son malos historiadores, porque no son lo suficientemente racionales. Es como cuando los alumnos de anatomía, los primeros años, comen un sándwich al lado del cadáver con el cual deben trabajar.

BECA PINOCHET

-La voz popular dice que usted es un historiador medio cascarrabias de derecha, el malo, mientras Gabriel Salazar es un historiador de izquierda, el bueno.

-Eso es ridículo. A comienzos de los años 90 me preguntaban lo mismo y yo decía que era de derecha y se reían, por ser una persona tan crítica de la dictadura. Aunque no hice nada en contra de la dictadura. Soy una persona más bien contemplativa.

-¿Nunca marchó contra Pinochet?

-No, nunca he marchado para nada.

-¿Su señora, la historiadora Sofía Correa, es mucho más combativa que usted?

-Así es, ella es mucho más combativa. Ella fue vetada por la dictadura, fue escritora en la revista Hoy, trabajo en diferentes programas en contra de dicho régimen. Yo fui siempre contrario a la dictadura, pero no hice nada en contra de esta; es más, me dieron una beca que me sirvió para ir a Oxford.

-Lo han tratado de catalogar de todos lados.

-Hay gente de derecha que me ha vetado por que creen que soy comunista, mientras otras personas me califican de reaccionario y fascista. Ninguna de estas soy.

-¿Le enrostraron el tema de la beca que le dio la dictadura?

-Claro, y Eugenio Tironi fue uno de ellos, y a pesar de que lo he puesto públicamente en diferentes prólogos de mis libros y demases... a ver, me llamó mucho la atención tu entrevista con Mathias Klotz, en la cual dice "que me viene a decir este picante...". Bueno, yo me hago eco de esas palabras y las usó para referirme a Tironi: ¡qué me viene a decir a mí este picante!

EL QUE GANA PIERDE

-¿Hay legado de Michelle Bachelet?

-Ella comienza a hablar de legado para justificarse históricamente, y en segundo lugar, para compensar lo malísimo que es como candidato Alejandro Guillier.

-¿Qué es lo malo de Guillier?

-Sin duda, que es muy buena persona, pero bueno... no digamos que es muy proactivo.

-¿Le gustan las siestas, como decía Marco Enriquez Ominami?

-Así es, Marco ha dicho eso y otros que al parecer lo conocen.

-¿Qué escenario nos quedó después de los resultados de la primera vuelta presidencial?

-Nos queda un escenario de polarización claramente hacia la izquierda, con el Frente Amplio y en menor medida una polarización hacia la derecha con gente como Jose Antonio Kast o Manuel José Ossandon.

-El Frente Amplio sufrió una consolidación como sector político y junto con eso la figura de Beatriz Sánchez.

-Ella es Revolución Democrática (RD), son los únicos que están organizados y quienes están detrás de ese partido son finalmente los Jesuitas y el Techo para Chile. En esta comuna de Providencia lograron elegir tres diputados y haciendo un poco de memoria esto se debe a la gran cantidad de personas que trajeron a apoyar a la ex alcaldesa Pepa Errazuriz.

-Revolución Democrática participó en ese gobierno comunal.

-Así es, en dicha administración de la Pepa, a la cual le tengo mucha simpatía personal. Pero creo que fue nefasta como alcaldesa y en parte gracias a RD, a los cuales me encontraba todos los días caminando al metro, los miraba y les pegaba una sola mirada, y ellos me pegaban una mirada de vuelta.

-¿Una mirada amistosa?

-No, para nada amistosa.

-¿Que había detrás de esas miradas?

-Yo he sido muy crítico de RD. Acá en la comuna de Providencia hay acusaciones de que se cometió un desfalco por más de 2.500 millones de pesos, nada menos que en educación. Estos jóvenes de RD son precoces, pero también son precoces en las malas prácticas.

-¿Cuál será el futuro del Frente Amplio?

-Tienden a ser una bolsa de gatos. Ejemplo de ello fue el conflicto de Alberto Mayol y Giorgio Jakcson. El Frente Amplio es el kindergarten revolucionario, es el izquierdismo infantil, sin duda.

-Si Guillier gana, quizás se vea obligado a aceptar al Frente Amplio como nueva fuerza política dentro su gobierno.

-Si gana, al final no gana, y eso es lo que pasó el domingo pasado. Porque los dos que ganaron, al final no ganaron; esa es la regla. Este no es solo un fenómeno chileno. Por ejemplo, el Brexit o Barack Obama, que gana con técnicas que hoy usó el Frente Amplio, como el uso de redes sociales y después se desinfló para terminar de forma horrible... y ahora está Trump que tampoco tiene mayoría. Esto es lo que los historiadores llamamos prognosis. Nosotros no podemos hablar del futuro. Lo que podemos hacer es tomar datos del pasado y tirar las mismas variables de qué ocurriría si nada ocurriera.

-¿Puede gobernar Guillier con el Frente Amplio?

-Lo que viene con un gobierno de Alejandro Guillier, con un Frente Amplio con un pie adentro y otro afuera, va a ser un verdadero despelote. Un engendro de la Nueva Mayoría. Es lo que es el Frente Amplio. Por eso, no puede ser otra cosa que un despelote.

INVERTEBRADOS

-¿Le ponemos la lápida a políticos como Andrés Zaldivar, Escalona o Lagos, después de los resultados electorales del pasado domingo?

- Yo creo que no. Fíjate tú que un personaje totalmente derrotado como Patricio Aylwin, gran es gran responsable de la crisis de 1973, renació con nuevos aires en 1988 y llegó a ser presidente de la República.

-Y sin mea culpa alguno.

- Sin ningún análisis de culpa alguna, y eso es totalmente notable.

-¿Y Ricardo Lagos?

- Yo he sido gran crítico de Lagos, y como también de uno de los grandes causantes de la crisis política del 70 al 73, Eduardo Frei Montalva. Yo le pego palos y a ambos, porque son personajes muy inteligentes y por ello hay que pedirle más exigencias. Yo a Bachelet no le pido nada porque la encuentro limitadísima.

-¿Lagos vuelve?

-Yo quede contento cuando anularon a Lagos, pero suponer que va a desaparecer así como así, es dudoso. Lagos es tan político y tan sin columna vertebral; es un invertebrado que saltó inmediatamente a apoyar a Guillier para segunda vuelta.

-¿Estamos frente al funeral de la Democracia Cristiana tras su fracaso eleccionario?

-El problema con la Democracia Cristiana (DC) es que es un partido de centro. Pero no actúa como eso, sino que siempre se mueve de un lado a otro. Yo encuentro extraordinario que candidatos de la DC que han recibido un 4% de los votos, en las últimas elecciones, estén siempre en todos los diarios del país.

-Carolina Goic no logró convencer y acusó traición de sus camaradas.

-Pero miremos quién es la Goic. Era uno de los personajes más favorables a la línea de Bachelet, por lo tanto, al final es una pérdida de la figura de Bachelet. Cuando hoy el presidente subrogante de la DC dice que cualquier persona que pueda llamar a votar no por Alejandro Guillier será pasado al tribunal supremo... por favor, ahí con eso tú dices ¡hoy la Democracia Cristiana es patética!.

-¿Qué pasa con el futuro presidente? ¿En qué situación se encontrará?

-Cualquier sea quien llegue a la presidencia gana, pero pierde. Y ciertamente lo que pasó el domingo pasado fue sorpresivo. Que significa que si gana Piñera le van a hacer la vida imposible y más duramente de lo que le hicieron el 2011; y si por otro lado triunfa Guillier, esto va a hacer una casa de huifas (prostíbulo).

-¿Que le conviene el país?

-Ninguno de los dos, es por eso que yo me abstengo.

-Pero se ha instalado el discurso de que con el triunfo de Piñera la economía se reactiva y las importaciones comienzan a crecer.

-Bloomberg (compañía de EE.UU. especialista en noticias financieras) lo dice esta semana: que pierda Piñera no significa que ello no va hacer bien a la economía. Ya se están poniendo el parche sobre la herida. Por otro lado, si gana Guillier se arma la casa de putas. Lo primero que pasaría es que volvería Bitar. ¿Viste alguna vez el debate entre Sergio Bitar y Francisco Figueroa (Frente Amplio)?

-Sí, lo vi.

-Ese es el resumen del futuro del gobierno de Alejandro Guillier.