Río de Janeiro. El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, acusó este miércoles a Michelle Bachelet, alta comisionada de derechos humanos de la ONU, de entrometerse en los asuntos de su país tras haber criticado el aumento de la violencia policial y advertido la erosión de la democracia brasileña.

En comentarios a periodistas en Ginebra, Bachelet expresó su preocupación por un salto en la violencia policial en los estados de Río de Janeiro y Sao Paulo "en medio de un discurso público que legitima las ejecuciones sumarias y la ausencia de responsabilidad".

Bachelet, quien fue torturada bajo la dictadura del general Augusto Pinochet y fue la primera mujer en ser presidente de Chile, dijo que el discurso podría "afianzar la impunidad y reforzar el mensaje de que los agentes estatales están por encima de la ley y efectivamente pueden matar sin ser detenidos".

También criticó "la reducción del espacio cívico y democrático" en los últimos meses y los ataques a las comunidades indígenas en medio de un aumento de los incendios forestales en la Amazonía.

Bolsonaro, un ex capitán del ejército de extrema derecha, acusó a Bachelet de seguir el ejemplo del presidente francés Emmanuel Macron, quien lideró la indignación mundial por los incendios forestales en el Amazonas.

Michelle Bachelet expresó su preocupación por un salto en la violencia policial en los estados de Río de Janeiro y Sao Paulo "en medio de un discurso público que legitima las ejecuciones sumarias y la ausencia de responsabilidad".

"Bachelet ... (está) siguiendo la línea de Macron en la intromisión en los asuntos internos y la soberanía brasileña", escribió en Facebook. "Ataca a Brasil con la agenda de los derechos humanos (de los delincuentes), atacando a nuestra valiente policía", dijo.

Bolsonaro también atacó personalmente a Bachelet, cuyo padre, un general de la fuerza aérea, se mantuvo leal al presidente socialista Salvador Allende después del golpe de 1973, y murió en la cárcel.

"(Bachelet) olvida que la única razón por la que su país no es como Cuba es gracias a aquellos que tuvieron el coraje de detener a la izquierda en 1973", escribió Bolsonaro. "Entre esos comunistas estaba su padre".

Entre enero y julio, la policía de Río mató a 1.075 personas, más de cinco personas por día, un 20% más que en el mismo período del año pasado y en camino de ser la cifra más alta desde que comenzaron los registros en 2003.

Bolsonaro fue elegido con el compromiso de no mostrar piedad a los delincuentes después de un vertiginoso aumento de la violencia en Brasil. Durante mucho tiempo elogió el trabajo de la policía violenta, que sigue siendo un pilar clave de su apoyo.

Sus comentarios llegan días antes de la 74ª sesión de la Asamblea General de la ONU, donde se espera que Bolsonaro se dirija a los líderes mundiales preocupados por sus políticas en la Amazonía.