Sao Paulo. El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, acusó este miércoles a las organizaciones no gubernamentales (ONG) de provocar incendios en la selva amazónica después de que el gobierno les retiró la financiación, aunque no presentó pruebas.

Bolsonaro dijo que su gobierno está trabajando para controlar los incendios en la Amazonia, que han alcanzado un récord este año mientras aumentan las preocupaciones sobre la política medioambiental del mandatario derechista. 

"Puede haber, sí, y no estoy afirmando, una acción criminal de esos 'oenegeros' para llamar la atención contra mi persona, contra el Gobierno de Brasil, y esa es la guerra que nosotros enfrentamos", declaró a periodistas Bolsonaro.

Para reforzar su tesis, Bolsonaro citó que su Gobierno ha "cortado el dinero público que iba para las ONG" que operan en la región amazónica, con proyectos "supuestamente" volcados al cuidado del ecosistema.

El mandatario Jair Bolsonaro declaró que "todo indica" que la gente se está preparando para ir al Amazonas a grabar y luego "prender fuego" al bosque.

"De esa forma, ese personal está sintiendo la falta de dinero", agregó el gobernante de ultraderecha, quien apuntó que ahora la tarea de las autoridades es determinar si los incendios en el mayor pulmón del planeta han sido provocados.

Bolsonaro declaró que "todo indica" que la gente se está preparando para ir al Amazonas a grabar y luego "prender fuego" al bosque.

"El crimen existe. Ahora, tenemos que hacer lo posible para que ese crimen no aumente" y establecer las responsabilidades "si es que las hubiera", indicó Bolsonaro, quien insistió en que las ONG que operan en la Amazonía "representan intereses ajenos" a Brasil.

Cuando se le preguntó si tenía evidencia de las acusaciones, el presidente insistió que esto "no tiene un plan escrito" y que "no es así como se hace".

Desde principios de este año, el Instituto Nacional de Investigación Espacial (Inpe), que monitorea los brotes de incendios en el país, ha detectado más de 72.000 puntos, especialmente en los estados de Mato Grosso, Pará, Rondônia y Amazonas. 

La cifra es 83% más alta que en el mismo período de 2018, un año inusual porque era muy húmedo, y la más alta en los últimos siete años.

*Con información de Reuters y DW.