Rio de Janeiro.- El presidente electo de Brasil, Jair Bolsonaro, negó que quiera acabar con los programas sociales del gobierno, pero dijo que todos pasarán por una auditoría para que las personas con capacidad para trabajar estén en el mercado laboral.

"El proyecto social tiene que ser para sacar a las personas de la pobreza y no para mantenerla en un régimen de casi dependencia. No queremos ningún brasileño dependiendo del Estado", declaró Bolsonaro en una rueda de prensa en Río de Janeiro.

Durante la campaña electoral, Bolsonaro criticó varios programas de asistencia social del gobierno brasileño y prometió acabar con ellos, así como con las subvenciones para las organizaciones no gubernamentales.

El futuro presidente brasileño anunció que auditará todos los programas sociales del gobierno para identificar a aquellas personas que los reciben aunque tengan condiciones de trabajar, con la finalidad de integrarlos al mercado laboral.

Bolsonaro señaló también que desconoce cuándo podrá tener la designación completa de su equipo de ministros, ya que según él, todo necesita ser "muy bien discutido".

"Falta que conversemos mejor con aquellos que pretendemos colocar en estos ministerios que faltan por anunciar. Todos los ministerios son importantes. Tiene que ser muy bien discutido. No pretendemos anunciar un nombre y más adelante cambiarlo", añadió.

El último ministro designado por el presidente electo fue el colombiano nacionalizado brasileño, Ricardo Vélez, quien será el responsable de Educación a partir del 1 de enero.

Bolsonaro describió a Vélez como "la persona indicada" para comandar el Ministerio de Educación y dijo que "será útil para Brasil".

Bolsonaro y sus ministros asumirán el 1 de enero, cuando tomen posesión de sus cargos en reemplazo del presidente brasileño, Michel Temer, y de su gobierno.