Sao Paulo. El ministro de Medio Ambiente de Brasil quiere US$1.000 millones en ayuda de otros países, incluido Estados Unidos, para ayudar a reducir la deforestación del Amazonas entre un 30% y 40%, según una entrevista publicada en el diario O Estado de Sao Paulo.

"El plan es de US$1.000 millones en 12 meses", dijo el ministro Ricardo Salles al diario. "Si esos recursos estuvieran disponibles para ser utilizados de esa manera (para combatir la deforestación), podemos comprometernos con una reducción de entre 30% y 40% en 12 meses".

Brasil ha sido ampliamente criticado por no frenar la deforestación en el Amazonas, la selva tropical más grande del mundo. El presidente Jair Bolsonaro ha dicho que prefiere explotar los recursos económicos de la selva tropical en lugar de protegerla y ha enviado tropas para tratar de manejar el problema con poco éxito.

Un tercio del dinero se usaría para financiar acciones para combatir directamente la deforestación, dijo Salles, mientras que los dos tercios restantes se usarían para impulsar el desarrollo económico, para brindar oportunidades alternativas a las personas que se han beneficiado de la selva tropical.

Añadió que le pidió dinero a Estados Unidos y también le había preguntado a Noruega "si querían colaborar".

Los militares seguirían a cargo, dijo Salles, porque es más barato pagar sus tarifas diarias que contratar personal de tiempo completo en la agencia ambiental Ibama. La agencia ha sufrido recortes presupuestarios bajo Bolsonaro.

"Si no obtenemos el dinero, haremos lo mejor que podamos con nuestros recursos, pero no puedo comprometerme con un porcentaje específico de reducción (de la deforestación)", dijo Salles.