La Paz.- El dirigente político boliviano Luis Fernando Camacho reveló este sábado que el presidente del Comité Cívico Potosinista (Comcipo), Marco Pumari, no será su compañero de fórmula en las próximas elecciones generales.

"Está definido, lo hemos definido el día de ayer. El tiene el interés de ir a la Presidencia, yo no puedo jugar con lo que ya hice (...). Hicimos un compromiso y hay algo que yo no voy a negociar nunca, es que los principios por los que nos tenemos que regir durante todo este proceso como lo hemos hecho", explicó Camacho en una entrevista con el canal Gigavisión.

En concreto, Camacho aseguró que Pumari quiere ser candidato a la Presidencia y no a la Vicepresidencia, por lo que no es posible el acuerdo. Ahora Camacho buscará a una mujer para conformar el binomio presidenciable.

Más tarde, el propio Pumari expresó su "sorpresa" por la postura de Camacho y le reprochó que con ella "está cerrando la puerta para una alianza entre el oriente y occidente" de Bolivia.

"Una decisión que me ha tomado nuevamente de sorpresa", afirmó Pumari en entrevista con Radio Fides en la que se lamentó de que Camacho no haya esperado a la decisión de las instituciones de Potosí, ya que precisamente este sábado se debía realizar una reunión para definir la posible candidatura.

El presidente de Bolivia y líder indígena Evo Morales dimitió el pasado 10 de noviembre en medio de una ola de protestas lideradas por Camacho y Pumari después de que la Organización de Estados Americanos (OEA) apuntara "irregularidades" en las elecciones presidenciales del pasado 20 de octubre en las que obtuvo su reelección. Tras su dimisión la senadora Jeanine Áñez se autoproclamó presidenta.

El líder indígena y sus simpatizantes denuncian que fue víctima de un "golpe de Estado", por lo que no reconocen el Gobierno de Áñez, mientras que éste ledenunció por terrorismo y sedición, entre otros cargos.

El partido de Morales, el MAS, y las demás formaciones políticas llegaron a un acuerdo en la Asamblea Legislativa para celebrar nuevas elecciones, que podrían darse a mediados de marzo, y zanjar así la crisis. El texto veta expresamente al expresidente y al que fuera su vicepresidente, Álvaro García Linera.

Más de 30 personas han muerto y cientos han resultado heridas a causa de los enfrentamientos entre simpatizantes de Morales con las fuerzas de seguridad y otros sectores. En las últimas semanas la situación se ha calmado, aunque sigue habiendo protestas.