Bogotá. Enero de 2020 fue el mes más letal para los líderes sociales de Colombia de los últimos cinco años, según la Misión de Observación Electoral (MOE), una ONG colombiana que agrupa a organizaciones de la sociedad civil.

"Si uno ve los eneros de los últimos cinco años, los hechos de violencia se han ido incrementando y este año hemos tenido el enero más letal en líderes sociales", ha dicho la directora de la MOE, Alejandra Barrios, en una entrevista concedida este martes a Caracol Radio.

Barrios ha indicado que el primer mes del año cerró con 19 líderes asesinados, de los cuales 14 eran líderes sociales, cuatro eran líderes políticos y uno era un líder comunitario.

Así, la MOE ha alertado en su informe sobre la violencia en Colombia en 2019 que "se observa una tendencia al aumento de los hechos ocurridos en enero de cada año, desde 2016 hasta 2020", dado que se ha pasado de cinco asesinatos en 2016 a once, 18, 16 y 19 en los años siguientes.

En total, se han registrado "55 hechos de violencia política contra líderes políticos, sociales y comunales" en 34 municipios de 15 departamentos de todo el país, siendo Cauca y Chocó los más afectados.

La MOE ha expresado su especial preocupación por la violencia contra los nuevos dirigentes elegidos en los comicios locales y regionales del pasado 27 de octubre, "puesto que han sido víctimas de amenazas o atentados".

"Este es el caso del alcalde electo de Buenos Aires (Cauca), que fue víctima de un atentado del que salió ileso; mientras que en San Pablo (Bolívar) fue amenazado, presuntamente por un grupo armado ilegal, el presidente del concejo municipal, quien quedó en segundo lugar en las elecciones de alcalde", ha ilustrado.

Barrios ha llamado la atención sobre el hecho de que el mapa de la violencia contra los líderes en Colombia sigue siendo el mismo pese al acuerdo de paz con las FARC porque "el Estado no ha llegado a los territorios".

Por ello, ha considerado "clave" que las autoridades municipales y departamentales estén al frente de la respuesta a la violencia contra estas personas, dado que son los que conocen la problemática de cada territorio.

Colombia es escenario de una renovada violencia que se debe, principalmente, a la lucha entre grupos rivales para apoderarse de los antiguos territorios y negocios de las FARC, entre ellos el narcotráfico.

Según Naciones Unidas, desde la firma del acuerdo con las FARC, en 2016, han sido asesinados al menos 303 líderes sociales y defensores de los Derechos Humanos, indígenas incluidos, 86 de ellos solo en 2019.