Quito. Tres temas se abordaron ayer en la reunión que mantuvieron el presidente Lenín Moreno y la directora gerenta del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde, en el marco del Foro Económico Mundial de Davos.

Los temas, a decir del ministro de Economía y Finanzas, Richard Martínez, quien también estuvo presente en la cita, tuvieron que ver con la evaluación de la asistencia técnica que brinda el FMI al país.

Asimismo se dialogó sobre lo que está sucediendo en la región y la importancia de que el giro de modelo económico que está tomando Ecuador para salir del socialismo del siglo XXI tenga frutos, para dar más prosperidad y empleo a los ecuatorianos, y que esto se pueda contagiar en la región.

Finalmente se analizó el tema del financiamiento, en el cual la posición de Ecuador ha sido que si el Gobierno observa que el FMI puede acompañar este plan de prosperidad que busca bajar el déficit, pero protegiendo a los más pobres, se podrá llegar a un acuerdo.

El ministro también aseguró que el FMI ha reconocido la decisión política del presidente Moreno de tomar acciones aplazadas por mucho tiempo, como la revisión de los subsidios, los esfuerzos para reducir el déficit y, a la vez, la protección de los más vulnerables.

Respecto del encuentro, Christine Lagarde indicó que, tras un útil intercambio de opiniones sobre las perspectivas de la economía mundial y del Ecuador, “subrayé mi apoyo a los esfuerzos de reforma del presidente Moreno por su fuerte enfoque en la protección de los sectores más pobres de la sociedad ecuatoriana. En el futuro, los pasos políticos decisivos de las autoridades serán fundamentales para abordar los desafíos claves que enfrenta la economía del Ecuador”.

Alberto Acosta Burneo, editor de Análisis Semanal, explicó que esta reunión con una alta representante del FMI definitivamente es un paso hacia la búsqueda de un acuerdo y se muestra que el Gobierno está pensando seriamente en ello.

También dijo que hay que prestar atención al mensaje de la representante del FMI, quien destacó la importancia de las medidas a futuro que tome el Gobierno.

Para Acosta, en caso de darse el acuerdo, Ecuador podría conseguir unos US$10.000 millones del FMI, pero a tres años y que los desembolsos se darían conforme se cumpla el plan de poner la casa en orden.

Explicó que la ventaja del financiamiento del FMI es que los mercados verán que un tercero confiable avala las cifras del país y empezará a bajar el riesgo país.

De esa manera, el Gobierno podrá acudir al mercado de capitales y emitir bonos para el financiamiento restante que requiere. Solo para 2019, Ecuador necesita unos US$9.000 millones de financiamiento.

El riesgo país de Ecuador al 22 de enero se colocó en 707 puntos, según el Banco Central del Ecuador (BCE).