Miami. Los candidatos demócratas a la presidencia de EE.UU. se enfrentaron por la cobertura sanitaria y la política fronteriza este miércoles, durante el primer debate sorprendentemente acalorado que puso al descubierto las divisiones en el partido sobre si abolir o no los seguros privados y cambiar a un sistema de seguro social Medicare para todos.

En la primera ronda de debates, varios de los candidatos menos conocidos compitieron por llamar la atención en la concurrida carrera hacia intentar derrotar al presidente Donald Trump, gritándose unos a otros para hacerse notar y demostrar que son capaces de enfrentarse a los republicanos en las elecciones de noviembre de 2020.

Los candidatos demócratas atacaron repetidamente a Trump, diciendo que sus políticas económicas beneficiaron a los ricos a expensas de los trabajadores estadounidenses, y calificando sus políticas fronterizas de inhumanas.

"El 20 de enero de 2021, le diremos "adiós" a Donald Trump", dijo el ex secretario de Vivienda, Julian Castro.

La batalla por la cobertura sanitaria comenzó cuando se pidió a los candidatos que levantaran la mano si apoyaban la eliminación del seguro médico privado. Sólo lo hicieron la senadora estadounidense Elizabeth Warren y el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, pero desafiaron rápidamente a los otros ocho candidatos en el escenario.

Después de años defendiendo la histórica ley de salud del ex presidente demócrata Barack Obama, conocida como Obamacare, ante los intentos de derogarla de los republicanos, los demócratas han luchado durante la campaña para llegar a un consenso sobre el mejor enfoque para corregirla.

El planteamiento de seguro social Medicare para todos, impulsado por Warren y Bernie Sanders, que ha ganado apoyo en el Congreso, permitiría crear un sistema operado por el Gobierno que eliminaría los seguros privados. Se basa en el programa de atención médica de Medicare que tiene el Gobierno para personas de la tercera edad.