Curibita. El ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo este viernes, poco después de ser liberado de la cárcel de la Policía Federal en Curitiba, donde cumplía una condena desde abril del año pasado, que ahora recorrerá Brasil y que el pueblo brasileño estaba viviendo una desgracia en alusión al Gobierno de Jair Bolsonaro.

Lula, que vestía una camiseta azul y un traje negro, saludó sonriente a la multitud que lo esperaba fuera del recinto, y en sus primeras declaraciones dijo que un sector del sistema judicial brasileño trabajó para criminalizar a la izquierda.

"Aparte de seguir luchando para mejorar la vida del pueblo brasileño, de luchar para que esos tipos no sigan entregado el país, quiero mostrar en lado mentiroso" de las instituciones judiciales que "trabajan para criminalizar a la izquierda", dijo Lula, de 74 años, ante centenares de fervorosos partidarios.

El líder izquierdista atacó con dureza lo que llamó el "lado podrido" de la Justicia, la Policía Federal y el Ministerio Público.

Anunció que actuará este sábado iniciará su gira participando en el ABC Metalworkers Union en Sao Bernardo do Campo. 

Saludó al candidato presidencial del PT que lo sustituyó en las elecciones del año pasado, Fernando Haddad, quien se encontraba a su lado al momento de la liberación. Según Lula, Haddad tuvo la elección "robada".

La Justicia brasileña autorizó este viernes la libertad del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, encarcelado desde hace 1 año y 7 meses, tras la decisión adoptada la víspera por el Tribunal Supremo de Brasil.

La excarcelación de Lula fue solicitada por su defensa, en base a un fallo adoptado la noche del jueves por la máxima corte del país, que, en una ajustada votación por 6 a 5, determinó que la prisión de una persona condenada antes de que se agoten todos los recursos es inconstitucional.

Lula se encontraba entre rejas desde el 7 de abril de 2018, cuando comenzó a cumplir una pena de ocho años y diez meses por corrupción tras ser condenado en segunda instancia, acusado de recibir a manera de soborno un apartamento de playa de la constructora OAS a cambio de beneficios para la adjudicación de contratos con Petrobras.

*Con información de Reuters y DW.