Varios medios locales informan que el primer ministro ruso, Dimitri Medvedev, presentó este miércoles (15.01.2020) de forma inesperada la renuncia de su gobierno. Previamente, en su discurso sobre el estado de la nación, Putin había anunciado reformas constitucionales. Según la agencia estatal rusa Tass, Medvedev espera que la dimisión de su gobierno permita al presidente impulsar los cambios necesarios para el país.

El primer ministro, de 54 años, consideró "correcto" que el actual Ejecutivo presente su renuncia teniendo en cuenta los "cambios fundamentales en la Constitución de la Federación Rusa" propuestos por el jefe del Kremlin destinados a otorgar mayores poderes a la Duma o cámara de diputados.

En caso de ser aprobados, aseguró, dichas enmiendas constitucionales modificarán "el equilibrio de poder" entre el Gobierno y la Duma.

Por su parte, Putin agradeció a Medvedev su trabajo al frente del Gobierno y se mostró "satisfecho" con su gestión.

La labor del primer ministro fue duramente criticada tanto por la oposición parlamentaria y extraparlamentaria como por los propios ciudadanos. Solo un 36% aprobó su gestión en las encuestas de opinión y su dimisión fue ampliamente demandada durante los últimos años.

La labor del primer ministro fue duramente criticada tanto por la oposición parlamentaria y extraparlamentaria como por los propios ciudadanos. Solo un 36% aprobó su gestión en las encuestas de opinión y su dimisión fue ampliamente demandada durante los últimos años.

Medvedev asumió la jefatura del Gobierno en mayo de 2018 después de que Putin fuera reelegido dos meses antes como jefe del Kremlin.

Putin propone referéndum. Este miércoles Putin propuso convocar un referéndum en el que los rusos votarían una serie de cambios constitucionales, entre ellos la concesión de mayores poderes a la Duma o Congreso de los Diputados.

En su discurso, el presidente ruso propuso que a partir de ahora la Duma vote la candidatura del primer ministro, cuando hasta ahora se limitaba a dar el visto bueno. Lo mismo ocurrirá con los viceministros y el resto de miembros del Ejecutivo, prerrogativa que la oposición había demandado durante los últimos años.

Sea cual sea la decisión de la Duma, agregó, el jefe del Kremlin no puede rechazarla, aunque seguirá conservando el derecho de destituir al Gobierno.

También seguirá disponiendo de la potestad de nombrar a los jefes de los servicios de seguridad y dirigir a las Fuerzas Armadas. Asimismo, mostró su acuerdo con la propuesta de limitar a dos los mandatos presidenciales.