Lima. Perú se ha quedado sin partidos políticos como consecuencia de la crisis que ocasionaron los escándalos de corrupción registrados en este país durante las últimas décadas, expresó el historiador peruano Hugo Neyra.

El catedrático peruano precisó que el primer partido en desaparecer fue Perú Posible (PP), que llevó al poder al ex presidente Alejandro Toledo (2001-2006) después que se divulgó información sobre presuntos cobros de coimas al consorcio brasileño Odebrecht.

"El mal comportamiento de los presidentes, porque Toledo fue un desengaño para los peruanos", afirmó Neyra en una entrevista con Xinhua al referirse a la desaparición de escena de su organización política, que se ha quedado sin militantes.

Actualmente, PP no cuenta con representación en el Congreso peruano, y desapareció de la escena política después de conocerse que Toledo recibió US$20 millones de Odebrecht a cambio de una concesión para construir la Carretera Interoceánica.  

El historiador también se refirió a la extinción del Partido Nacionalista del Perú (PNP), que llevó a la presidencia a Ollanta Humala (2011-2016), pero sufrió los mismos efectos por sus vínculos con Odebrecht, que supuestamente aportó a su campaña presidencial US$3 millones.

"El pueblo está desengañado, porque no lo ha desengañado uno sino varios presidentes", expresó el historiador, luego de hacer una breve reseña de las causas porque el peruano ha perdido la confianza en los partidos.

"Humala subió con voto de la izquierda y no hizo nada, por eso la gente lo abandonó y se quedó sin Partido Nacionalista", anotó Neyra, quien obtuvo el doctorado en historia con la tesis "Los partidos políticos en América Latina" (1967).

El ex gobernante y su esposa, Nadine Heredia, se encuentran sometidos a un proceso judicial que busca esclarecer las denuncias sobre el cobro de los referidos aportes procedentes de fondos ilícitos de Odebrecht durante las elecciones de 2011.

Otro caso revelador, que hace eco a las preocupaciones de Neyra, es la desaparición del Partido Aprista Peruano (APRA), liderado por el ex presidente Alan García, quien también está involucrado en una investigación por el cobro de coimas por cerca de US$8 millones a Odebrecht.

García recientemente protagonizó un sonado pedido de asilo a Uruguay, después de refugiarse en la casa del embajador uruguayo en Lima, Carlos Barros, pero después de la respectiva evaluación le negaron este pedido alegando que no es un perseguido político, pero sí enfrenta un proceso común.

Neyra, quien es un reconocido experto en temas políticos, también mencionó el caso de la ex alcaldesa de la ciudad de Lima Susana Villarán (2011-2014), que llegó a este cargo con su Movimiento Nueva Izquierda, aliada a otras organizaciones de izquierda, pero quedó finalmente rechazada por sus militantes.

"El pueblo está desengañado, porque no lo ha desengañado uno sino varios presidentes", expresó el historiador, luego de hacer una breve reseña de las causas porque el peruano ha perdido la confianza en los partidos.

Villarán es investigada en la actualidad por las autoridades judiciales por el presunto aporte de US$3 millones a la campaña del "NO" que permitió la permanencia en su cargo.

Con el reciente referéndum convocado por el presidente peruano, Martín Vizcarra, alrededor de 24 millones de peruanos le dieron un respaldo al Gobierno en sus planes de reforma constitucional para luchar contra la corrupción y el control del financiamiento de partidos políticos.

"Le va dar más fuerza al presidente Vizcarra, porque es una manera de legitimarse", expresó el historiador al referirse al respaldo que brindaron los peruanos en las urnas a Vizcarra.

El referéndum del pasado 9 de diciembre le dio el apoyo al presidente peruano frente a la oposición fujimorista del partido Fuerza Popular, cuya líder, Keiko Fujimori, cumple una orden de detención preventiva de 36 meses por sus vínculos con Odebrecht.

Según el Ministerio Público, la lideresa fujimorista habría recibido un millón de dólares procedentes de fondos ilícitos del consorcio brasileño para la campaña electoral de 2011.

Fuerza Popular, partido que controla el Legislativo, también ha sufrido el desgaste causado por los escándalos de corrupción, y ha tenido en el último año una pérdida importante de apoyo ciudadano.

Los peruanos ahora se aferran a los resultados del referéndum, donde el 87,1% de los electores apoyan la creación de la Junta Nacional de Justicia, que se encargará de reformar el sistema judicial.

El 85,2% también apoyó a Vizcarra en su propuesta de no reelección de congresistas, el 85% votó a favor de un mayor control del financiamiento de los partidos políticos, y el 85,1% rechazó el retorno a la bicameralidad (reapertura de la Cámara de Senadores).

Con el respaldo popular sobre sus hombros, el gobierno peruano ha dado el primer paso para reformar el Poder Judicial y los partidos políticos, con la finalidad de recuperar la confianza ciudadana que en las últimas décadas sufrió una merma por acción de la corrupción.