Brasília. La justicia de Paraná atendió la petición de fiscales de la operación de Lava Jato y determinó la detención preventiva del ex gobernador Beto Richa (PSDB), citando en la decisión indicios suficientes de crímenes de corrupción, lavado de dinero y lavado de dinero asociación delictiva.

El juez sustituto Paulo Sergio Ribeiro también atendió a pedido para aprehensión de celulares de Richa, y revelación de datos almacenados en los aparatos del exgobernador.

"De acuerdo con las investigaciones, el ex gobernador Beto Richa fue beneficiario de al menos 2,7 millones de reales (US$716.000) en propinas pagadas en especie por las concesionarias de peaje de Paraná y por otras empresas que mantenían intereses en el gobierno", afirmó el Ministerio Público en el estado de Minas Gerais.

"La prisión se mostró imprescindible en razón del reciente intento comprobado de obstrucción de las investigaciones por los involucrados. 

El escrutado demostró que, en agosto de 2018, para impedir que el esquema fuera descubierto, Dirceu Pupo Ferreira, actuando a mando de Beto Richa, buscó uno de los corredores de inmuebles que intermediaron la negociación de salas comerciales y solicitó que, en caso de ser intimado a declarar por la investigación, ocultara la existencia de pagos en especie por fuera ", agregó el MPF.

El año pasado, en medio de la campaña electoral, Richa llegó a ser blanco en una investigación estatal sobre sospechosos de involucrarse en un esquema de superación de contratos para el mantenimiento de carreteras rurales a cambio de propina. Posteriormente fue liberado por orden del Supremo Tribunal Federal, pero no consiguió elegirse senador por el Paraná.