Continúan las repercusiones tras la derrota que recibió el partido gobernante de Argentina en las elecciones legislativas del domingo pasado. Ahora, tras conocerse que varios ministros y altos funcionarios del Gobierno del ala "kirchnerista" presentaron su renuncia, el presidente Alberto Fernández se expresó públicamente por primera vez en un extenso hilo de Twitter y dijo que su Gobierno seguirá "como lo estime conveniente". 

"La coalición de Gobierno debe escuchar el mensaje de las urnas y actuar con toda reesponsabilidad. Debemos hacerlo, y lo haremos, para asegurar que se satisfagan las necesidades de nuestro pueblo", comienza la seguidilla de mensajes enviados a través de la red social.

El Gobierno de Fernández sufrió un sismo este miércoles después de que el ministro del Interior, Eduardo de Pedro, y otros funcionarios hicieron disponibles sus renuncias, exponiendo una brecha entre las facciones más moderadas y las más militantes dentro del "Frente de Todos".

Pero el sismo puede ser aún mayor, ya que Fernández está en medio de un contexto complejo: si en noviembre no se revierten los resultados de estos primeros comicios, el oficialismo podría perder el control del Congreso. 

"Agradezco el apoyo de gobernadores, de intendentes, de dirigentes del movimiento obrero y de la ciudadanía en estas horas", continúa el relato del presidente argentino en Twitter. Esto, en claro guiño a los intendentes y gobernadores del país que, luego de conocerse el resultado de las elecciones y el quiebre interno en el partido, salieron a apoyar a Fernández. 

En el núcleo del mensaje está la polémica declaración del presidente: "He oído a mi pueblo. La altisonancia y la prepotencia no anidan en mi. La gestión de gobierno seguirá desarrollándose del modo que yo estime conveniente. Para eso fui elegido. Lo haré llamando siempre al encuentro entre los argentinos".

De esta forma, Fernández pone de relieve la fractura que aqueja a su partido, el Frente de Todos, y a su relación con la vicepresidenta, Cristina Fernández de Kirchner. 

Fernández aún tiene que aceptar o rechazar oficialmente las renuncias de los ministros aliados como militantes del ala "kirchnerista".