Caracas. Las fuerzas de seguridad de Venezuela impidieron el martes con gases lacrimógenos el avance de la oposición encabezada por su líder, Juan Guaidó, hacia el Congreso en el centro de Caracas, al tiempo que los oficialistas se movilizaban a esa misma sede sin inconvenientes, dijeron testigos de Reuters.

Cuando la marcha opositora había apenas avanzado unas pocas cuadras, funcionarios con equipos antimotines bloquearon el paso de Guaidó, diputados y miles de manifestantes, que en pocos minutos desviaron la movilización hacia una avenida del este de la ciudad para improvisar una sesión del Congreso.

"Si la dictadura nos intenta bloquear como lo están haciendo, hoy no vamos a caer provocaciones", dijo Guaidó a sus seguidores, vestido de traje y usando un parlante. "El objetivo es reencontrarnos en las calles", agregó tras denunciar la intención del gobierno de causar violencia.

Aunque partidarios del gobierno del presidente Nicolás Maduro y opositores ya se han manifestado antes en un mismo día, casi nunca coinciden en el destino final de la caminata, que esta vez solo lo alcanzó el oficialismo.

Los grupos oficialistas generalmente cuentan con militares, policías o grupos de civiles armados para impedir el paso a la oposición.

El presidente de la oficialista Asamblea Constituyente, Diosdado Cabello, lideró la movilización del partido de gobierno y desde allí aseguró que la oposición y los mensajes de algunos presidentes que apoyan a Guaidó "no los asustan".

Guaidó, reconocido por más de 50 países como el presidente interino legítimo de Venezuela, intenta reactivar la alicaída movilización callejera contra Maduro, tras una gira por Europa, Canadá y Estados Unidos en la que buscó mayor apoyo para conseguir convocar a unas elecciones presidenciales en su país.

"El gobierno pone trabas, cierra el metro y deja sin transporte a la ciudad. La gente tiene miedo a la represión", dijo Jheisary Vegas, una estudiante de 21 años, que viajó dos horas hacia Caracas para respaldar a Guaidó.

Seis estaciones del transporte subterráneo en el centro de la capital permanecían cerradas, mientras que se veían circular pocos autobuses públicos al inicio de la jornada. Vegas dijo que más temprano militares en un punto de control de la autopista les pidieron al grupo sus datos personales pero los dejaron continuar.

El presidente de la oficialista Asamblea Constituyente, Diosdado Cabello, lideró la movilización del partido de gobierno y desde allí aseguró que la oposición y los mensajes de algunos presidentes que apoyan a Guaidó "no los asustan".

"Estoy aquí por mi (fallecido) comandante Hugo Chávez y también por mi presidente Maduro, porque no nos vamos arrodillar delante de los escuálidos (opositores) ni de ese (Donald) Trump", dijo María Luna, una manifestante del oficialismo que se sumó a la milicia, un cuerpo de civiles voluntarios que sirve de complemento a las fuerzas armadas venezolanas.

El 5 de enero, el gobierno impidió el ingreso a los diputados de la oposición, que son mayoría en el parlamento, al edificio legislativo, utilizando piquetes antimotines de la Guardia Nacional. Más tarde ese día, mientras el oficialismo impuso en una criticada votación a un nuevo presidente del congreso, los parlamentarios opositores reeligieron a Guaidó en una sesión realizada en un local al este capitalino.

Desde entonces, los diputados de la oposición sesionan en diferentes plazas y anfiteatros de la ciudad, mientras el oficialismo continúa organizando sesiones de la Asamblea Nacional Constituyente en el Palacio Legislativo.