Sao Paulo. Los gobernadores de 14 de los 27 estados de Brasil publicaron este martes una carta conjunta para reclamar la revocación del decreto presidencial que amplía el derecho de los ciudadanos para la compra y portación de armas.

La misiva pidió "actuar en la inmediata revocación como en la aplicación de una efectiva política responsable sobre armas y municiones en el país".

La carta se conoció un día después de que el fabricante brasileño Taurus informó que 2.000 personas están en lista de espera para comprar un fusil T4 semiautomático de calibre 5,56 desde que el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, firmó el pasado 7 de mayo el decreto que liberó la portación de armamento y municiones.

El decreto reduce las restricciones para la importación de armas y aumenta la cantidad de municiones que pueden ser adquiridas por políticos, cazadores, practicantes de tiro, abogados oficiales, camioneros, periodistas, propietarios rurales y agentes de seguridad.

Según los gobernadores, "las medidas tendrán un impacto negativo en la violencia, aumentando por ejemplo la cantidad de armas y municiones que podrán abastecer a criminales".

La carta contra el decreto fue firmada por gobernadores de varios partidos opositores, entre ellos Ibaneis Rocha, jefe del gobierno de Brasilia, del Movimiento de la Democracia Brasileña.

Según los gobernadores, "las medidas tendrán un impacto negativo en la violencia, aumentando por ejemplo la cantidad de armas y municiones que podrán abastecer a criminales, y aumentarán los riesgos de que discusiones y peleas entre nuestros ciudadanos terminen en tragedia".

Los gobernadores que firmaron el pedido son los de la capital, Brasilia, más los de Ceará, Maranhao, Piauí, Pernambuco, Paraiba, Bahía, Río Grande do Norte, Alagoas, Sergipe (noreste), Pará y Amapá (norte), Tocantins (centro) y Espírito Santo (sudeste).

Los gobernadores le piden al Poder Ejecutivo un mayor control y fiscalización "para impedir desvíos, enfrentar el tráfico ilícito y evitar que las armas que nacen en la legalidad caigan en la ilegalidad para ser usados por el hampa".

Bolsonaro sostuvo el día de la firma del decreto que actuó "al límite de la ley" en el texto del decreto, y que con esta medida cumplió una promesa de campaña, que era otorgar a la población la posibilidad de armarse.