Managua. El nuncio apostólico de Nicaragua, Waldermar Sommertag, informó este jueves que el gobierno de Daniel Ortega dio por finalizado el diálogo con la oposición, a la que acusó de haberse ausentado de la mesa de negociaciones donde se buscaba una salida a la crisis política en la que se halla sumido el país centroamericano desde abril de 2018.

Sommertag explicó que el gobierno alegó que la mesa de negociaciones "culminó con la ausencia definitiva de la otra parte”, en una carta enviada este martes a la Nunciatura por el canciller Denis Moncada, jefe de la delegación oficial en el diálogo.

La posición del gobierno también habría sido notificada a la Organización de Estados Americanos (OEA), que ha servido de testigo de las negociaciones junto al nuncio.

Pese a ello, la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia (ACJD), interlocutora en la mesa de negociación, no recibió la notificación, afirmó uno de los líderes de ese colectivo, el académico Carlos Tünnerman.

La posición del gobierno también habría sido notificada a la Organización de Estados Americanos (OEA), que ha servido de testigo de las negociaciones junto al nuncio.

El exdiplomático aseguró que la oposición había anunciado una suspensión temporal de su asistencia como protesta por el incumplimiento de los acuerdos y la muerte de un manifestante encarcelado.

CIDH lamenta la decisión. Tras conocerse la noticia, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) lamentó por medio de una declaración pública la decisión "del gobierno de Nicaragua de no continuar el diálogo en la mesa de negociación, en un contexto de persistencia de violaciones a los derechos humanos y ante la necesidad de reformas que garanticen la no repetición”.

Nicaragua ha realizado varios intentos de diálogo entre el gobierno y la oposición desde el inicio de una ola de protestas antigubernamentales. La última ronda de conversaciones está paralizada desde el 16 de mayo.

El gobierno había anticipado el fin de las negociaciones durante el acto por el 40 aniversario de la Revolución Sandinista, el 19 de julio, cuando Ortega dijo que dialogaría con campesinos, obreros y gremios productivos, sin mencionar al bloque opositor.