Lima. El presidente interino de Perú, Francisco Sagasti, conformó este miércoles un gabinete liderado por una abogada constitucionalista en busca de dejar atrás una crisis que se agudizó con fuertes protestas contra la clase política local.

Sagasti, que asumió al cargo el martes, nombró como primera ministra a Violeta Bermúdez, experta en poblaciones vulnerables y políticas de género, y que será la jefa del gabinete de 18 ministros, luego de unos ocho días de turbulencia política con hasta tres presidentes en ejercicio en el país minero.

Los integrantes del gabinete de ministros juraron a su cargo, menos en el clave ministerio de Energía y Minas que aún no se designa, informó una portavoz de Palacio de Gobierno.

La asunción de Sagasti, un legislador centrista, se produjo tras la renuncia de su predecesor Manuel Merino presionado por protestas por la impopular decisión del Congreso unicameral -dominado por la oposición- de destituir al mandatario Martín Vizcarra en medio de acusaciones de corrupción.

En el gabinete de Sagasti regresó la ministerio de Salud Pilar Mazzetti, quien trabajó con Vizcarra, para dar continuidad a la lucha contra el coronavirus en Perú, que sufre de una crisis sanitaria y tiene casi 940.000 contagios y 35.300 muertos.

Para el ministerio de Economía se designó a Waldo Mendoza, un economista y profesor universitario que se desempeñaba como jefe de una comisión autónoma de evaluación fiscal, una señal de que Sagasti busca cuidar con celo las finanzas públicas.

La economía del segundo mayor productor mundial de cobre transita por una recesión debido a unas fuertes restricciones para tratar de frenar la pandemia del coronavirus, para la cual el Gobierno de Vizcarra puso en marcha un histórico estímulo económico con un 20% del PIB para reactivar el país.

El reto de Sagasti, que debe completar el mandato gubernamental hasta julio del 2021 y antes celebrar elecciones el 11 de abril, es a suavizar las protestas lideradas en su mayoría por jóvenes cansados de los políticos tradicionales.

Sin embargo las protestas parecen no detenerse y cientos de personas volvieron a salir el miércoles en Lima para reclamar otros cambios, como la reforma de la Constitución Política, una movilización organizada por sindicatos de trabajadores.

La marcha se concentró en la céntrica plaza Dos de Mayo, con un desfile de carteles que rezaban "Nueva Asamblea Constituyente".

Gerónimo López, secretario general de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), sugirió que en los próximos comicios se consulte a los peruanos si quieren cambiar la actual Carta Magna, vigente desde hace casi tres décadas.

"Decirle al gobierno de Sagasti de que este 11 de abril (día de las elecciones generales) se implemente una urna más para que el pueblo de forma democrática se pronuncie por la convocatoria a una nueva constitución", dijo a periodistas.

En el gabinete de Sagasti regresó la ministerio de Salud Pilar Mazzetti, quien trabajó con Vizcarra, para dar continuidad a la lucha contra el coronavirus en Perú, que sufre de una crisis sanitaria y tiene casi 940.000 contagios y 35.300 muertos, con la tasa de mortalidad más alta del mundo.

En tanto, los mercados financieros respondieron con alzas luego de la designación del nuevo presidente interino. El sol peruano subió el miércoles un 0,86%, su mejor nivel en seis semanas y el referente de la Bolsa de Lima ganó un 0,4%.