Al menos hay una docena de heridos, entre ellos tres jugadores, en los graves disturbios registrados en Tegucigalpa tras el ataque al autobús del equipo Motagua.

El suceso se produjo antes del encuentro previsto este sábado (17.08.2019) entre el Motagua y el Olimpia, correspondiente a la quinta jornada del torneo Apertura y que fue suspendido. Socorristas de la Cruz Roja Hondureña confirmaron a periodistas que tres personas murieron cuando eran trasladadas al Hospital Escuela, adonde han ingresado al menos una docena de lesionados.

Los fallecidos han sido identificados por los medios de comunicación como Steven Martínez, Carlos Alvarado y Jefferson Banegas, con edades comprendidas entre los 20 y 27 años. El incidente ha tenido lugar una media hora antes del clásico capitalino entre ambos equipos, cuando el autobús del Motagua fue atacado supuestamente por hinchas contrarios con piedras y botellas de vidrio, lo que causó una batalla campal tanto afuera como adentro del Estadio Nacional de Tegucigalpa.

En el ataque resultaron heridos alcanzados por fragmentos de cristal el defensa paraguayo Roberto Moreira, el portero argentino Jonathan Rougier y el lateral hondureño Emilio Izaguirre, todos del Motagua. Los tres jugadores fueron trasladados a una clínica, donde reciben atención médica, señaló el club hondureño sin ahondar sobre la gravedad de sus lesiones. Otras nueve personas que resultaron lesionadas, algunas de ellas de gravedad, han sido trasladas por socorristas de la Cruz Roja Hondureña al Hospital Escuela.

Más de 10.000 aficionados estaban en las gradas e intentaban salir por los portones. La policía empleó entonces gases lacrimógenos para dispersarlos y evitar más enfrentamientos, pero durante la estampida resultaron las personas heridas y muchas otras se vieron afectadas. "Nos tiraron botellas, piedras y los jugadores se tiraron al piso gritando", declaró a medios locales el entrenador argentino del Motagua, Diego Vásquez. "Es lamentable que los aficionados lleguen a estos extremos", deploró el presidente del Olimpia, Rafael Villeda.

El club indicó que es "reprochable y lamentable" el ataque y pidió que la acción, supuestamente de un grupo ultra, sea "sancionada duramente por las autoridades correspondientes". La ministra hondureña de Comunicaciones, María Andrea Matamoros, lamentó el incidente y dijo que es "responsabilidad de todos, periodistas deportivos, medios de comunicación y aficionados hacer un llamado a la calma y respeto a las autoridades".

El encuentro había creado grandes expectativas porque era el primer enfrentamiento entre Diego Vásquez y el nuevo técnico del Olimpia, el también argentino Pedro Troglio. El choque había sido declarado como de alto riesgo por la policía que había desplegado unos 5.000 agentes en anillos de seguridad dentro y fuera del estadio. Antes del partido, la primera división había prohibido ingreso al estadio de la barra Ultra Fiel del Olimpia, por sus antecedentes de provocar incidentes. En mayo de 2017, otros dos hinchas del Motagua perecieron en una estampida que dejó 25 heridos.