El Observador de Uruguay. El denominado Grupo de Contacto Internacional (GCI) que debatió este jueves en Montevideo un plan sobre la crisis venezolana emitió una declaración donde promueve "elecciones presidenciales libres, transparentes y creíbles de acuerdo a la constitución venezolana".

En ese sentido, los países integrantes de la negociación rearmaron que buscarán "establecer las garantías necesarias para un proceso electoral creíble en el menor tiempo posible".

El ministro de Relaciones Exteriores, Rodolfo Nin Novoa, habló este jueves en una conferencia de prensa que el Grupo de Contacto Internacional sobre Venezuela sobre cómo colaborar para una salida "pacífica" en ese país y "establecer las garantías necesarias para un proceso electoral creíble". "El problema venezolano se puede arreglar en la medida en que se empiece a hablar de elecciones", dijo más adelante Nin al ser consultado por los periodistas.

El ministro, acompañado de la vicepresidenta de la Unión Europea, la italiana Federica Mogherini, expuso además que buscarán "restaurar la democracia en todas sus dimensiones" y conversar con todas las partes para que la ayuda humanitaria llegue a Venezuela.

Por otra parte, los representantes aseguraron que “la participación a otros grupos políticos y sociales está abierta”, con respecto al grupo negociador. "No hay negociación posible sin diálogo", dijo el canciller uruguayo, haciendo referencia a las declaraciones de Juan Guaidó, nombrado presidente encargado por la Asamblea Nacional venezolana y quien se niega a mantener negociaciones si no se parte de la base de que Nicolás Maduro deje el gobierno.

La ayuda humanitaria "es imperiosa" según Nin, quien agregó que desde el GCI tratarán de "generar los canales necesarios para que Venezuela permita esa ayuda".

Mogherini comentó que además debe ser "canalizada" para que llegue "a quienes más lo necesitan", y que sea independiente para que "nunca se vea politizada".

Por otra parte, los representantes aseguraron que “la participación a otros grupos políticos y sociales está abierta”, con respecto al grupo negociador. "No hay negociación posible sin diálogo", dijo el canciller uruguayo, haciendo referencia a las declaraciones de Juan Guaidó, nombrado presidente encargado por la Asamblea Nacional venezolana y quien se niega a mantener negociaciones si no se parte de la base de que Nicolás Maduro deje el gobierno. "Negarse al diálogo lo que hace es bloquear las posibilidades de entendimiento", armó Nin y agregó que "la intransigencia lleva al bloqueo de los caminos de solución".

El GCI asegura que "la solución tiene que ser venezolana". "La otra alternativa es el caos, la confrontación y el conicto armado", afirmó Nin.

Bolivia, uno de los miembros del grupo solicitó no estar asociado a esta declaración, ya que, según dijo Mogherini, no estuvieron de acuerdo con algunos de los puntos.

Ambos representantes procedieron a aclarar que el Grupo de Contacto Internacional y el Mecanismo de Montevideo (conformado por Uruguay, México y los países del Caricom) no son lo mismo, por lo tanto México no forma parte del GCI y no firmó la declaración.

El secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard, armó que la diferencia entre GCI y el Mecanismo de Montevideo es que desde este último "no se ha puesto ningún condicionamiento a esa comunicación entre las partes". Según Ebrard, México no forma parte del GCI porque "no puede, por mandato constitucional, apoyar la injerencia política en otros países". México si acompaña "que haya comunicación y diálogo entre las partes y que haya una salida pacíca y democrática, que excluya el uso de la fuerza".