Ciudad de México. El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, reconoció este domingo que la inseguridad continúa como el principal desafío de su gobierno, aunque destacó avances en el combate a la corrupción y en políticas sociales que han beneficiado a la población.

Al rendir su primer informe oficial de labores, el mandatario mexicano indicó que no han sido buenos los resultados en lo que se refiere a la disminución de la incidencia delictiva, desde que asumió el cargo el 1 de diciembre pasado.

"Constituye nuestro principal desafío (...) estoy seguro que vamos a lograr serenar al país, se va a pacificar México, eso es un compromiso", dijo López Obrador en su discurso pronunciado en el Palacio Nacional de la capital mexicana.

"Lo vamos a lograr con el trabajo coordinado de todo el gobierno (...) cerrando filas todos juntos, vamos a lograrlo también con algo que es muy importante: no permitiendo el contubernio de la delincuencia con la autoridad", agregó.

El mandatario mexicano destacó que la situación actual del país se debe al "fracaso del modelo económico neoliberal" que se ejecutó en los últimos 36 años, bajo los cuales se dio origen a la "más inmunda corrupción pública y privada".

El mandatario mexicano destacó que la situación actual del país se debe al "fracaso del modelo económico neoliberal" que se ejecutó en los últimos 36 años, bajo los cuales se dio origen a la "más inmunda corrupción pública y privada".

Dijo que su gobierno aplica una estricta política de austeridad en los altos cargos, con la reducción de algunas prestaciones laborales que resultaban muy costosas y con el cierre de oficinas gubernamentales en el exterior.

"La esencia de nuestra propuesta económica consiste en convertir la honestidad y la austeridad en forma de vida y de gobierno", indicó el mandatario emanado del Movimiento Regeneración Nacional (Morena), partido que por vez primera gobierna al país.

"Nada ha dañado más a México que la deshonestidad de los gobernantes, y esa es la causa principal de la desigualdad económica y social, y de la inseguridad y de la violencia que padecemos", agregó.

López Obrador destacó a su vez que su política productiva consta de cuatro acciones: fortalecer a la economía popular, impulsar proyectos para el desarrollo regional, fomentar la participación de la iniciativa privada y promover la intensificación del comercio exterior.

El presidente mexicano reiteró que el país no se encuentra en una recesión económica, como lo han advertido algunos analistas, e incluso resaltó que México goza de finanzas públicas sanas, un nivel de deuda estable y una mejor distribución del ingreso.

"La economía está creciendo poco, es cierto, pero no hay recesión. Además, ahora es menos injusta la distribución del ingreso, es decir, hay más desarrollo y hay más bienestar", indicó López Obrador.

"Solo con una sociedad justa lograremos el renacimiento de México. El país no será viable si persisten la pobreza y la desigualdad. Es un imperativo ético", indicó. 

En 2018, el Producto Interno Bruto (PIB) de México creció un 2% y se estima que este año la economía mexicana, la segunda mayor de América Latina después de Brasil, crezca en un rango de entre 0,2% y 0,7%, de acuerdo con las estimaciones más recientes del central Banco de México (Banxico).