Lima. El candidato de extrema izquierda Pedro Castillo se impuso sorpresivamente en las elecciones de Perú, pero la presidencia se definirá en un balotaje en junio con una candidata o un postulante de derecha conservadora, según los primeros resultados oficiales difundidos el lunes.

Con el 40,8% de actas procesadas, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) dijo que Castillo -un profesor de primaria y dirigente sindical de 51 años- obtenía el 15,99% de los votos, seguido por el economista liberal Hernando de Soto con 13,88%, el ultraconservador Rafael López Aliaga con el 13,05% y la derechista Keiko Fujimori con el 12,64%.

No obstante, un conteo rápido de la encuestadora Ipsos Perú dijo que Castillo habría recogido hasta el 18,1% de los votos y colocó a Fujimori -hija del encarcelado ex mandatario Alberto Fujimori- como rival del balotaje en el segundo lugar con un 14,5%, al 100% de actas de sufragios analizados.

En el tercer lugar del conteo se ubicó a López Aliaga con el 12,2%. El margen de error del conteo rápido es de +/- 1,0%.

Si se confirma a Fujimori -de 45 años- sería la tercera vez que intentará llegar al poder en una segunda ronda electoral, en momentos que el país transita por su peor momento de la pandemia de coronavirus con récord de muertos y contagios.

Según el conteo rápido de Ipsos Perú, el nuevo Congreso de 130 miembros elegidos en estos comicios seguirá siendo muy fragmentado, con 11 partidos dispersos políticamente, un escenario complicado para el futuro gobierno de cinco años.

Los sondeos ya anticipaban que todos los candidatos quedarían muy lejos de obtener más del 50% de los votos necesarios para ganar los comicios presidenciales, por lo que las autoridades consideraron un balotaje para el 6 de junio.

Tras conocerse las primeras cifras, los simpatizantes de Castillo celebraron con bailes en la región andina y minera de Cajamarca, en el norte de Perú, donde reside el candidato.

"Quisiera saludar a los pueblos más olvidados de mi patria, saludar a los hombres y mujeres que están en el ultimo rincón del país, saludar a quienes están allá en las fronteras de la patria donde no hay presencia del Estado", dijo Castillo. "Hoy al pueblo peruano se le acaba de quitar la venda de los ojos".

Castillo, que ha reunido el descontento de muchos pobres, sobre todo del interior del país, fue la sorpresa al colocarse en los primeros lugares en los sondeos en la recta final con un discurso radical de izquierda, según analistas.

Entre sus promesas de campaña destacaron la redacción de una nueva Constitución para debilitar a la elite empresarial y dar al Estado un rol más dominante en la economía.

Asimismo, ha prometido acabar con la corrupción que ha salpicado a los últimos cuatro presidentes de Perú, reducir el sueldo de los funcionarios públicos y renegociar contratos con las empresas extractivas para obtener más beneficios para la población. Perú es el segundo mayor productor mundial de cobre.

Mercados y Fujimori. Se espera que los resultados sacudan los mercados el lunes, luego de que la moneda, el sol, cayó la sesión anterior frente al dólar como una anticipación.

Aunque la posibilidad de que Fujimori sea la rival en el balotaje podría calmar a los inversionistas, según analistas. La candidata es considerada como una amiga del libre mercado.

Fujimori afirmó tras los primeros resultados que estaba dispuesta a trabajar con De Soto y López Aliaga, políticos que respetan el actual programa económico y la Constitución que se redactó en 1993 durante el primer Gobierno de su padre.

"Hay muchas coincidencias con candidatos y partidos que vienen en el primer pelotón. Hago una invocación a ellos que han señalado que creen que un modelo de inversión privada, aquellos que han señalado que no quieren que Perú se convierta en Cuba o Venezuela", dijo la candidata a periodistas la noche de domingo.

Fujimori, que podría convertirse en la primera mujer presidenta de Perú, enarboló buena parte de su campaña en recordar la gestión de su padre, a quien ha prometido indultar.

La figura de exmandatario Fujimori aún divide a Perú. Sus simpatizantes lo recuerdan como un líder que salvó al país del terrorismo y el colapso económico, pero sus detractores dicen que fue un déspota que disolvió el Congreso, juzgó a sus enemigos ante tribunales encapuchados y violó los derechos humanos para mantenerse en el poder una década.

Según el conteo rápido de Ipsos Perú, el nuevo Congreso de 130 miembros elegidos en estos comicios seguirá siendo muy fragmentado, con 11 partidos dispersos políticamente, un escenario complicado para el futuro gobierno de cinco años.

De acuerdo a Ipsos Perú, el partido Acción Popular del populista Yonhy Lescano tendría 28 escaños; el grupo Perú Libre de Castillo, 23; el partido Fuerza Popular de Fujimori, 16 bancas; Alianza por el Progreso -del empresario Cesar Acuña-, 14; y la agrupación Renovación Popular de López Aliaga, 11.

El grupo Avanza País de De Soto tendría 10 legisladores y el partido Juntos por el Perú de Mendoza, unos ocho escaños.

Los peruanos acudieron escépticos a esta reñida elección decepcionados por una recurrente crisis de gobernabilidad, casos de corrupción contra sus últimos seis jefes de Estado y el colapso de la economía por el brote del coronavirus.