"Nosotros" es una palabra que se repite bastante en la conversación con el novel alcalde de Lima, Jorge Muñoz Wells, pues quiere que su gestión se vea como un trabajo de equipo. El "Colorado", como le dicen en la prensa local por su pelo y barba rubia, regresa de una gira que lo llevó a Londres y Madrid junto a inPERÚ, un periplo que intentó atraer inversionistas con ideas innovadoras para aplicar en la ciudad capital durante los próximos cuatro años. En el marco de ese viaje, AméricaEconomía conversó con Muñoz sobre los claroscuros de Lima, la realización de los Juegos Panamericanos y las pretensiones de su legado.

Villa El Salvador, por ejemplo, es una zona donde hay un gran potencial para poder regenerar urbanamente... es una zona que en los 70 era un lugar que se invadió por parte de personas que llegaron en un proceso migratorio, y después se comenzó a planificar una ciudad con avenidas anchas, con infraestructura urbana interesante, pero no se continuó con el cuidado...

-Tiene poco más de dos meses como alcalde. ¿Aún siente que está en su luna de miel política?

-Algunos le llaman luna de miel a esto, pero yo diría que son los primeros peldaños de una larga escalera que hay que subir con mucha prudencia, con energía. Hay mucha expectativa y yo siento que también hay mucha confianza de parte del ciudadano por lo que nosotros hemos hecho, por lo que estamos haciendo, y sobre todo, mucha ilusión por lo que podemos hacer a futuro.

-¿Sigue yéndose en bicicleta hacia el palacio municipal?

-Hago eso bastante seguido. Por lo menos, una o dos veces por semana voy desde mi casa, en Miraflores, a la municipalidad. La ruta que tomo es por la avenida Roca y Boloña, Ricardo Palma, avenida Arequipa, y de ahí para hacer un poco más de deporte, me abro un poco, entro a otros distritos y después vuelvo a salir hacia una ciclovía en avenida Salaverry, que me lleva directamente hacia Lima. Con ello busco dar un doble mensaje: promover el vehículo sostenible y a la vez un hábito saludable. Esto me ha dado buenos resultados en lo personal, y además la gente ha comprendido bien el mensaje.

-Usted fue alcalde de Miraflores por ocho años, un distrito privilegiado en términos de recursos, y ahora se ha encontrado con una Lima Metropolitana con más contrastes.

-Sin duda, pero Miraflores fue un pequeño laboratorio que nos enseñó a gobernar, que nos ha permitido entender cómo es el trabajo administrativo, político, legal de una comuna, una municipalidad. Con esa misma idea nosotros hemos ido a Lima y obviamente es un trabajo mayor, un esfuerzo multiplicado. Pero conocemos Lima: la hemos caminado, recorrido; la hemos previamente visualizado y planificado. Entonces, la idea es que esta visión que tenemos la podamos colocar al servicio de diez millones de personas y que puedan tener una mejor calidad de vida.

Nosotros pusimos por delante de cualquier situación al ciudadano, y desde ahí hemos empezado a construir nuestras políticas: todos los candidatos a la alcaldía hablaban de cualquier otra cosa menos del ciudadano… la visión que tuvimos en la campaña era que ganaba no el que tenía el paso más rápido, sino el que tenía el paso sostenido; esto era casi como una maratón, una carrera de resistencia. Así no solo tuvimos la visión, sino que la suerte de llegar a la meta y ganar.

-Muchos señalan que lo peor de Lima es el tráfico. ¿Cuánto se puede hacer por solucionarlo en los cuatro años de ejercicio?

-Es cierto, tenemos un mal endémico en la ciudad, pero la creación de la nueva autoridad de transporte urbano, donde pienso estar presente, es importante para tener una visión política, con liderazgo técnico. En cuatro años no vamos a resolver un problema casi eterno, pero sí al menos podremos ponerlo en orden, establecer los lineamientos y buscar la normativa para que esto comience a cambiar.

La virtud que yo veo en esto es que no va a haber más esa fragmentación administrativa y las decisiones que tienen que ver con transporte, sino que va a ser una sola cabeza y una sola mano, con una visión única del territorio. Porque cuando uno llega a Lima tienes una segmentación del territorio. Entonces, ahora esto va a pasar a ser una cosa distinta, porque va a ser una sola decisión territorial y una sola visión para Lima y El Callao, lo cual es muy bueno.

-¿La autoridad de transporte funcionará con un board (directorio)?

-Sí, va a haber un directorio y ahí la municipalidad se supone que va a tener tres asientos, el Callao tendrá uno y los otros cuatro estarán repartidos entre diversos ministerios. Quizás esto es paradójico respecto a lo que dije hace un momento, pero yo creería que hubiese sido ideal que esta autoridad, este directorio, fuese 100% técnico, pues del modo en que está conformado va a haber un componente político.

LIMA HUB

-Alguna vez se habló de hacer de Lima una smart city. ¿Hay algo de eso en su afán?

-Fui alcalde de Miraflores ocho años continuos y ahora lo que estoy haciendo es liderar esa visión para Lima metropolitana y vamos a buscar que esta visión sea una visión paraguas para toda la ciudad. Todas las tecnologías, y en especial las tecnologías de la información, son herramientas para poder acercar al ciudadano, que tiene el derecho de vivir y relacionarse digitalmente, y eso al final del día eleva la calidad de vida de las personas.

-Hemos estado partiendo de lo negativo de la ciudad, pero Lima es también gastronomía, historia, patrimonio...

-Es cierto, todo eso es una fortaleza de Lima. Pero además tenemos una ventaja como ciudad, que es estar a la mitad de Sudamérica. Y con ello, Lima se convierte ya en un hub. De hecho, desde una perspectiva aérea, las líneas más importantes del continente usan Lima como una suerte de hub aéreo, pero también es un hub para las convenciones. Las empresas se han establecido, y eso es algo que tenemos que seguir desarrollando y mejorando. Y Lima, a pesar de sus múltiples situaciones complejas, donde existen problemas de inseguridad o las dificultades de transporte ya mencionadas, es una ciudad que ofrece oportunidades, y esas son las que hay que identificar y poder desarrollar.

-Se puede considerar que Lima es Perú?

-Lima concentra un tercio de la población del país, es una ciudad bastante centralizada, eso no es necesariamente bueno, pero yo creo que Lima no es Perú. Lima es parte del Perú. Hay que tener una visión mucho más amplia para poder entender nuestro país, que tiene una riqueza inmensa. Yo soy una persona que cree mucho en que tenemos que buscar el valor de cada espacio, de cada lugar. A mí me toca trabajar en Lima y ponerla a un nivel de capital mundial, pero el país tiene otra dimensión, sin duda.

MODELO STRATFORD

-¿Cuál fue la razón de la visita a Londres y cómo se conecta este viaje con los Juegos Panamericanos?

-Una de las razones fundamentales tiene que ver con el legado de los Juegos, con una visión de que estos no solo deben centrarse en lo deportivo, sino también en lo social, en la posibilidad de regenerar el suelo urbano, de tener un mejor transporte, más seguridad en las zonas donde se ubican las sedes, y también de hacer más vida deportiva y ver cómo esto puede ser un motivo para una regeneración de esos lugares.

En el caso de Londres y los JJOO de 2012, vimos allá cómo se transformó el sector de Stratford, que era una zona peligrosa, y que hoy es muy usada y valorada por la gente: hay una gran oferta de viviendas, tanto de nivel medio como sociales, pero también de educación y esparcimiento, y eso es muy bueno.

-¿Cuánto tiempo de su gestión edilicia le han demandado estos Juegos?

-Yo estoy poniéndole mucho esfuerzo. Tanto los Juegos Panamericanos como el bicentenario del Perú son dos momentos históricos para hacer que la ciudad mejore y deben ser aprovechados como tales. Fíjate también que los Juegos no son Juegos de un país; se la dan a una ciudad. Londres, Barcelona, Tokio… Y entonces, tienes los Panamericanos de Guadalajara, de Lima, de Santiago... es un desafío para nuestra ciudad y eso tiene que ser una verdadera motivación para las mejoras de las que estamos hablando.

-Lo que va a quedar después, el legado, ¿cómo se lo ha planteado?

-Va a quedar infraestructura deportiva que va a ser usada también para vivienda. Hay zonas que hoy tienen todavía un potencial para poder atraer centros educativos, algunas zonas comerciales, y eso tiene que ver con una situación de regeneración urbana de los lugares donde se han establecidos las sedes deportivas o, fundamentalmente -y esa es la otra opción- la vida deportiva.

Villa El Salvador, por ejemplo, es una zona donde hay un gran potencial para poder regenerar urbanamente... es una zona que en los 70 era un lugar que se invadió por parte de personas que llegaron en un proceso migratorio, y después se comenzó a planificar una ciudad con avenidas anchas, con infraestructura urbana interesante, pero no se continuó con el cuidado y la puesta en valor del espacio urbano. Entonces, esta es una ocasión muy interesante para retomar eso y hacer el lugar que todos quisiéramos, y así replicar la experiencia de Stratford, que era un lugar peligroso, donde había que ir en grupo y solo de 9 a 5... mientras había sol. La idea es que esto nos sirva como una experiencia.

-A veces la revalorización de un barrio conlleva gentrificación. ¿Les preocupa que al mejorar el barrio los habitantes originales deban irse a otro sector marginal?

-Yo creo que eso va a ir más o menos en la línea de lo visto en Londres con el barrio olímpico. Ha habido una suerte de mixtura entre gente que llega y otra que se queda. Es algo para replicar esa visión londinense, porque eso es lo que le da ese valor, no una situación donde a la gente se le expulsa de su entorno, porque irán a buscar un lugar quizás menos valioso o deprimido, y eso lo único que hace es no generar valor para la ciudad. Nosotros queremos que la ciudad tenga integración, que entre gente nueva y que permanezca la que ya está en el lugar, y eso es algo que vimos en Stratford, sobre todo propiciando centros educativos. Eso será valioso para Lima también.

-Los juegos Panamericanos de Lima son en julio, ¿están a tiempo?

-Yo hago una diferencia entre lo deportivo y la puesta al día de la ciudad. En lo deportivo se ha avanzado mucho en relación con las sedes; se ha hecho un trabajo pragmático, se ha visto que había cosas que no iban a poder hacerse. Y en cuanto a lo que es la ciudad en sí misma, aún hay algunos atrasos. Pero llevo menos de 100 días como alcalde. He heredado algunas cosas, aunque le estamos poniendo el máximo de esfuerzo para poder tener los Juegos que todos nos merecemos.