Montevideo. Luis Lacalle Pou, del Partido Nacional (PN), asumirá la Presidencia de Uruguay el 1 de marzo próximo con una ambiciosa agenda de reformas y un gobierno que pondrá fin a 15 años de administración del Frente Amplio (FA).

Lacalle Pou, de 46 años, enviará al Parlamento de Uruguay un proyecto de ley "ómnibus" con propuestas en varias áreas, que contiene su eje programático para 2020-2025.

El director de la consultoría Factum, Eduardo Bottinelli, consideró en entrevista con Xinhua que el proyecto conocido como Ley de Urgente Consideración (LUC) es "una especie de 'shock'" para su llegada y apunta a "saldar lo antes posible las discusiones internas".

La LUC incluye artículos sobre seguridad con puntos como elevar las penas para delitos sexuales y narcotráfico.

El también sociólogo y docente de la Universidad de la República (Udelar) sostuvo que "la gente espera soluciones muy rápidas: primero en seguridad pública". 

El director de la consultoría Factum, Eduardo Bottinelli, prevé "una conflictividad importante" a nivel sindical, "enfocada en la educación", ya que en esta área se proponen transformaciones en los organismos rectores, cuyos planes son rechazados por sindicatos.  

Lacalle Pou, hijo del ex presidente uruguayo Luis Alberto Lacalle (1990-1995), ganó la segunda vuelta de las elecciones de noviembre pasado.

La victoria en el balotaje la obtuvo con el apoyo de un conglomerado de sectores agrupados en partidos políticos como el histórico Partido Colorado (PC), que gobernó por décadas, y la novel formación Cabildo Abierto (CA).

Bottinelli mencionó que también se espera "una conflictividad importante" a nivel sindical, "enfocada en la educación", ya que en esta área se proponen transformaciones en los organismos rectores, cuyos planes son rechazados por sindicatos.  

El próximo mandatario asumirá la Presidencia de Uruguay con una aprobación ciudadana del 53%, según una encuesta de Equipos Consultores. 

El gobierno de Lacalle Pou contempla aplicar un plan de austeridad, además de señalar que sus prioridades son reducir el déficit fiscal, que significa el 4,7% del Producto Interno Bruto (PIB), así como reactivar la economía que crece a tasas marginales. 

A su vez, el director del Centro de Economía Grant Thornton del IEEM, la escuela de negocios de la Universidad de Montevideo, Ignacio Munyo, sostuvo en diálogo con Xinhua que "el mayor problema es el déficit fiscal". 

El doctor en economía consideró que este déficit obliga a un "financiamiento permanente de cinco puntos del PIB". 

"Eso hace que la deuda en pocos años llegue a niveles muy elevados para la capacidad del país", apuntó.

El entrevistado opinó que el desafío es grande, porque el gasto público es "bastante inflexible", con una gran proporción destinada a jubilaciones y transferencias.

El próximo presidente uruguayo a su vez tendrá que generar "condiciones para que la inversión vuelva al país" y retomar el crecimiento que desde hace cinco años es "casi nulo".

La próxima administración busca flexibilizar el Mercado Común del Sur (Mercosur), que integran Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, para que admita la firma de acuerdos comerciales bilaterales fuera de la región.