Caracas. El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció este lunes que el país hará ejercicios militares "sorpresa", a cualquier hora y de manera permanente, en maniobras que pueden incluir a cientos de miles de miembros de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB).

"Anuncio que los ejercicios militares 'Escudo Bolivariano 2020' se van a mantener activos y vamos a sorprender. A partir de hoy no avisaremos el día del ejercicio militar ni la región", dijo el mandatario durante una reunión con jefes militares, en la que ofreció un balance sobre las maniobras realizadas el fin de semana.

"Eso será permanente para tener la felicidad de la paz", señaló Maduro y agregó que en Venezuela "no queremos guerra, no queremos violencia, no queremos terrorismo, pero no le tenemos miedo al combate militar".

En su cuenta de Twitter, el gobernante chavista reportó la actividad, a la que llegó vestido de militar, para anunciar los nuevos ejercicios "sopresa".

Incluso de madrugada. Maduro explicó que "horas antes" de producirse las nuevas maniobras, los jefes de batallones de la FANB y de la Milicia, componente de civiles integrado en las Fuerzas Armadas, serán notificados.

"A partir de ahora no avisaremos el día, sino que horas antes los jefes (...) recibirán la orden de operación para activar toda la fuerza militar, de la Milicia y policial en ejercicios que pueden empezar en horas de la madrugada", expresó desde la sede del Ministerio de la Defensa en Fuerte Tiuna.

Por ejemplo, si se ordenasen maniobras sorpresivas a las dos de la mañana, el ministro de Defensa, Vladimir Padrino, "aparecerá diciendo" a los ciudadanos que el despliegue de tropas se debe a un ejercicio de determinadas características, acotó Maduro.

Reiteró que Estados Unidos quiere agredir militarmente a Venezuela. "Está pensando en terrorismo, en violencia, en invasiones, en guerra, en eso está pensando Donald Trump", advirtió Maduro para luego aclarar que su gobierno está preparado para el combate.

La semana pasada, el gobierno venezolano denunció a Estados Unidos ante la Corte Penal Internacional (CPI) por crímenes de lesa humanidad debido a las sanciones económicas impuestas a su país.