En medio de un fuerte despliegue de seguridad, miembros de la Unidad Médica Nicaragüense realizaron una protesta este sábado (03.08.2019) en Managua para denunciar los atropellos que ha sufrido el gremio en el marco de la represión a las protestas antigubernamentales. La manifestación se realizó de forma pacífica y no se registraron incidentes.

Los médicos protestaron para exigir la reintegración de facultativos despedidos tras atender a heridos durante ataques armados del gobierno, y por el asedio que sufren quienes "han cumplido con su juramente hipocrático” y han atendido a todas las personas sin distingos políticos. Durante todo momento, fueron monitoreados por personal antimotines acompañados por perros y vehículos policiales.

"Estamos acá desde la mañana; hay un despliegue de unos 300 antimotines que han tratado de amedrentarnos, pero ven que los médicos no tenemos miedo", declaró a la prensa el dirigente de la Unidad Médica Nicaragüense (UMN), José Luis Borge, quien explicó que la presión sobre los médicos continúa. El dirigente consideró que "si no se retoma la calle y no hay presión popular ellos (gobierno) van a hacer lo que quieren”.

Durante la protesta, realizada en el estacionamiento de un centro de oficinas privado debido a que desde septiembre de 2018 el gobierno prohíbe las protestas opositoras, los médicos gritaron los nombres de más de 20 personas que, según afirmaron, murieron porque la exministra de Salud y ahora asesora personal de Ortega, Sonia Castro, ordenó que no se les atendiera en los hospitales.

Peor atención por falta de especialistas. Durante la protesta, realizada en el estacionamiento de un centro de oficinas privado debido a que desde septiembre de 2018 el gobierno prohíbe las protestas opositoras, los médicos gritaron los nombres de más de 20 personas que, según afirmaron, murieron porque la exministra de Salud y ahora asesora personal de Ortega, Sonia Castro, ordenó que no se les atendiera en los hospitales.

"¡Eran nicaragüenses, no eran enemigos!”, exclamaron los manifestantes, quienes también lanzaron consignas como "¡Basta ya de represión!”, "¡Dictadura no, democracia sí!”, o "¡No más torturas!”. Borge advirtió que la calidad de la atención médica ha disminuido desde el estallido social contra Ortega en abril de 2018, porque el Ministerio de Salud no encuentra suficientes médicos de ideología sandinista para sustituir a los que ha destituido.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) acusa al gobierno de Daniel Ortega de haber cometido crímenes "de lesa humanidad” en el marco de la crisis, que ha dejado al menos 326 muertos, de acuerdo con la CIDH, aunque organismos locales establecen el número en 594, y el Gobierno en 200.