Buenos Aires. Miles de mujeres con pañoletas y vestidos color verde organizadas por movimientos feministas de Argentina reclamaron este miércoles en las calles de Buenos Aires que el aborto "sea ley" -impulsadas por el respaldo que dio a la causa el presidente Alberto Fernández- y a poco más de una semana de que el Congreso reinicie su actividad legislativa.

En un comunicado difundido por la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito, las mujeres insistieron en que vuelven a las calles para decirle a los poderes del Estado que "la sociedad reclama" la interrupción legal del embarazo.

La concentración a las puertas del Congreso tiene un tinte de recordatorio: avisar al Gobierno, a diputados y a senadores, a semana y media de que reanuden las sesiones anuales del Parlamento tras las vacaciones de verano, de que su exigencia de aborto legal es más esperanzada que nunca.

La movilización feminista exige que se debata una ley a partir del 1 de marzo, cuando Fernández inaugura sesiones ordinarias. El mandatario dijo en reiteradas ocasiones que enviará al Congreso un proyecto para "ponerle fin a la penalización del aborto", aunque nunca aclaró si avanzará sobre la legalización.

En el país, el aborto se castiga con penas de entre uno y cuatro años de cárcel, excepto en casos de violación o de riesgo para la vida de la mujer.

El Congreso argentino es donde -en junio de 2018- la iniciativa para legalizar el aborto voluntario hasta la semana 14 de gestación obtuvo el histórico respaldo de las bancadas legislativas. Pero el Senado, de corte más conservador, la rechazó en medio de presiones de la influyente Iglesia católica y de los grupos evangélicos.

La renovación parcial de la Cámara Alta en las elecciones de diciembre dejó al oficialismo con mayoría, lo que también renovó las esperanzas feministas por conseguir la legalización del aborto, una reivindicación que ha ganado fuerza en la última década.

En Argentina el aborto se castiga con penas de entre uno y cuatro años de cárcel, excepto en casos de violación o de riesgo para la vida de la mujer. Según organizaciones feministas, en el país se realizan unos 400.000 abortos clandestinos por año, la principal causa de muerte materna.

Por ello, una de las razones esgrimidas por quienes defienden el aborto legal es que el deceso de mujeres por abortos clandestinos, mientras que sus detractores apelan a la necesidad de cuidar las "dos vidas" y potenciar las políticas de salud sexual.