Brasilia. El juez brasileño Sergio Moro, quien encabezó la investigación del caso Lava Jato y fue escogido por el presidente electo Jair Bolsonaro para ocupar el cargo de ministro de Justicia, dijo este martes que el ministerio no será usado para perseguir políticos sino para combatir la corrupción y el crimen organizado.

Moro señaló que aceptó el cargo porque teme que la impunidad regrese a Brasil, y explicó que el ministerio usará los mismos métodos que él utilizó con éxito en el caso Lava Jato, que envió a decenas de empresarios y políticos a la cárcel por sobornos.

De igual forma, aseguró que no exigió una vacante en el Supremo Tribunal Federal (STF) en el futuro como condición para asumir el cargo de ministro.

Moro afirmó a periodistas en Curitiba que no considera apropiado discutir sobre la vacante en el STF ahora que no existe una vacante abierta y que tiene gran aprecio por el ministro Celso de Mello, que se retirará en el 2020.

Sin embargo, no descartó que esa discusión sea retomada en un nuevo contexto, cuando una silla esté vacante.