Bogotá.- La ministra colombiana de Justicia, Gloria María Borrero, informó que el gobierno no descartó el uso de glifosato para fumigar cultivos de drogas, luego de una sentencia de un alto tribunal de suspender ese herbicida por motivos de salud y medio ambiente.

"No hemos descartado el glifosato, es la sustancia más efectiva para la aspersión aérea", afirmó la ministra a la radio local RCN.

"Estamos construyendo los protocolos y dividiendo el país por zonas para evitar mayores afectaciones", agregó.

La Corte Constitucional prohibió en abril de 2017 las aspersiones con glifosato alegando que varias comunidades resultaron afectadas por su uso al igual que el medio ambiente.

"Vamos a pedir a la Corte una audiencia pública en enero para que vuelva a estudiar la sentencia y nos permita usar el glifosato. No hay evidencia científica de que esta sustancia genere daños naturales o en la salud, y esos argumentos son los que vamos a llevar al tribunal", dijo la ministra.

Según Borrero, la Corte Constitucional deberá hacer un análisis y decidir qué afecta más a los ciudadanos, el herbicida o los cultivos ilícitos.

"Estamos recogiendo la evidencia científica de que no hay estudios contundentes que digan que el glifosato no haga daño a la salud y al medio ambiente", señaló.

"Sabemos que esta recopilación de información podría dar resultados positivos o negativos. Por eso la decisión en la política antidrogas es no intervenir en parques naturales y zonas cercanas a comunidades", dijo.

La titular afirmó seguir con el programa de sustitución de cultivos, al señalar que la erradicación voluntaria "nunca estará cerrada y rescataremos esos puntos buenos y los expandiremos".

"También atacaremos la importación de sustancias químicas, pero sobre todo vamos a luchar contra el consumo para rescatar a los jóvenes y adolescentes de las drogas", añadió.

El ministro colombiano de Defensa, Guillermo Botero, reiteró el mes pasado que se debe continuar con las fumigaciones con el herbicida para frenar el aumento de los narcocultivos, a pesar de que el estatal Consejo Nacional de Estupefacientes (CNE) decidió en 2015 ya dejar de utilizar ese producto para destruir las plantaciones de hoja de coca.

El presidente colombiano, Iván Duque, ha anunciado que espera en los próximos cuatros años reducir entre 140.000 y 150.000 hectáreas de cultivos ilegales, de las 220.000 que hay registradas actualmente.

Colombia es el mayor productor mundial de cocaína, según informes de las Naciones Unidas y el gobierno estadounidense.