El presidente Evo Morales repudió este miércoles los hechos de violencia sucedidos en Santa Cruz que afectaron a tres edificios estatales y, en ese marco, minimizó las protestas que, en su criterio, alienta la derecha en contra de su repostulación.“No me preocupan mucho”, dijo.

“Lamento mucho, repudiamos condenamos lo que pasó ayer (por el martes) en Santa Cruz”, afirmó durante el acto de inauguración de una casa consistorial y el colocado de losetas en avenidas de la localidad de Belén de Andamarca, en Oruro.

Bloques de opositores cerraron filas en torno al respeto de los resultados del referéndum del 21 de febrero de 2016 (21F) en el que se rechazó por mayoría una nueva repostulación del presidente Morales en las elecciones de 2019, lo que luego fue aprobado por un fallo constitucional.

El martes, precisamente una marcha convocada por la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (UAGRM) tomó las calles del centro cruceño con la bandera del 21F que terminó en desmanes.

“Después se creen demócratas, porque nosotros ganamos con más del 50% o 60% nos acusan de dictaduras (…) y cuando ya no pueden se contratan 20 expresidentes para que hablen contra mí, contra el Álvaro”, añadió. 

Un grupo de encapuchados incendió parte del edificio del Tribunal Electoral Departamental (TED) y destruyó un multicentro de la estatal Empresa Nacional de Telecomunicaciones (Entel) y el frontis de la sede del Servicio de Impuestos Nacionales (SIN).

El oficialismo y los opositores cruzaron acusaciones de responsabilidad por estos hechos. El primero denunció un plan golpista que busca una escalada de violencia para sumar, inclusive, muertes; mientras que los segundos hablan de “infiltrados” por el oficialismo para dañar sus legítimos reclamos.

Morales dijo que “atentar a Entel es como quitar el bono Juancito Pinto de los niños”, “atentar a Impuestos es para decir indirectamente que Bolivia no tenga plata (dinero)” y atentar con el Tribunal Supremo Electoral (TSE) “es una forma de amenazar”.

A su juicio, la derecha, como llama el mandatario boliviano a sus detractores, quiere retornar al poder con amenazas, chantajes y acusaciones.

“Tantos pedidos de que Evo y Álvaro no sea candidato, yo digo eso no es miedo a Evo o Álvaro (García), es miedo al movimiento indígena originario, eso es miedo a los obreros”, dijo.

No obstante, insistió en que ese tipo de acciones “a mí no me preocupa mucho eso, lo que sí, hay que seguir debatiendo nuevos programas sociales, nuevos proyectos, nuevas políticas económicas para que Bolivia siga creciendo económicamente”.

Reclamó a sus detractores y les recordó que llegó a la silla presidencial por el voto y por amplia mayoría.

“Después se creen demócratas, porque nosotros ganamos con más del 50% o 60% nos acusan de dictaduras (…) y cuando ya no pueden se contratan 20 expresidentes para que hablen contra mí, contra el Álvaro”, añadió.