El nuevo ministro de Relaciones Exteriores de Brasil, Ernesto Araújo, dijo este miércoles que su país retomará sus políticas menos globalistas y apoyaría a quienes luchan contra la "tiranía" en Venezuela. "Admiramos a los que luchan contra la tiranía en Venezuela y otros lugares".

Prometió "revertir la globalización y empujarla devuelta a su punto de partida" y "liberar la política externa brasileña de sus amarras ideológicas".

El canciller apuntó que Brasil no permitirá que "el globalismo mate su alma en nombre de la competitividad" y que eso será evitado "con la palabra", que es "todo lo que necesitamos".

Además, dijo que pretende desburocratizar las embajadas y también potenciar las oficinas comerciales, logrando posicionar un perfil elevado de la sede del MInisterio de Relaciones Exteriores de Brasil.

Afirmó que Brasil ha estado constantemente en una posición de "debilidad", pero que desde ahora sería desde "una posición de fuerza", por su gran potencial en alimentos y otros factores.

En Naciones Unidas, Brasil ya no servirá a los intereses de organizaciones no gubernamentales internacionales, afirmó, en un discurso después de su toma de juramento.

Las ideas de Araújo sobre relaciones internacionales representan un abrupto quiebre con las posturas tradicionalmente conciliatorias de Brasil. Araújo dijo que es momento de que los brasileños se concentren en el patriotismo y que se preocupen menos por el orden global.