Managua. Tras oficiar una misa en Managua, el obispo nicaragüense Silvio Báez, crítico con el gobierno de Daniel Ortega y quien pronto partirá al Vaticano, abogó este domingo por una Nicaragua libre, justo cuando se cumple un año de las protestas antigubernamentales que han dejado más de 300 muertos.

El papa Francisco decidió trasladar a Báez al conocerse que ha recibido "incontables” amenazas de muerte.

"No permitamos vivir en un sepulcro social, que Nicaragua sea una tierra de hombres y mujeres libres que aman la justicia y la paz”, instó Báez al despedirse de sus feligreses en la iglesia Nuestro Señor de Esquipulas en Managua.

"Que nadie les quite las esperanzas, ni nadie les haga caer en la resignación”, exclamó el obispo, quien apoyó activamente a los manifestantes.

"Que nadie les quite las esperanzas, ni nadie les haga caer en la resignación”, exclamó el obispo, quien apoyó activamente a los manifestantes, al cumplirse un año de las protestas en Nicaragua.

Báez aclaró que no les corresponde a los pastores de la Iglesia dar las estrategias específicas o los caminos concretos de organización o de lucha política para buscar una salida a la crisis, sino "animar la esperanza y recordar los grandes valores”, así como estar presentes "donde la injusticia se está imponiendo, donde las víctimas están sufriendo”.

Elogio a los jóvenes. El Gobierno y la opositora Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia culminaron el pasado 3 de abril una negociación para superar la crisis, sin acuerdos en temas de justicia y democratización, aunque dejaron la puerta abierta para seguir las conversaciones.

Respecto a ello, Báez dijo que ni en el primer diálogo, que se extendió entre mayo y julio de 2018, ni en el finalizado el 3 de abril, el gobierno ha estado "dispuesto a dialogar ni a ceder nada”.

"El diálogo es la única salida pacífica y que puede evitar peores consecuencias, pero claro, para dialogar se necesita que las dos partes, primero, se pongan de acuerdo en que van a dialogar y sobre qué van a dialogar, y que haya voluntad de las dos partes” recalcó el religioso tras oficial la misa, en la que también elogió a los jóvenes porque "han sido la gran conciencia que despertó a este país”.