Washington. Corea del Norte está trabajando para asegurar sus competencias nucleares y en materia de misiles para que no puedan ser destruidas mediante ataques militares, dijeron observadores de la ONU antes de una reunión entre las autoridades de Estados Unidos y Corea del Norte parar preparar una segunda cumbre sobre desnuclearización.

El enviado especial de EEUU a Corea del Norte, Stephen Biegun, mantendrá conversaciones con su homólogo coreano en Pionyang para preparar esta segunda cumbre entre el presidente Donald Trump y el líder de Corea del Norte Kim Jong Un, que tendrá lugar este mes, dijo el Departamento de EEUU este lunes.

Biegun, que mantuvo conversaciones con autoridades de Corea del Sur este domingo y el lunes, ha dicho que espera que el encuentro con su nuevo homólogo Kim Hyok Chol trace el camino para una serie de puntos concretos de la cumbre entre Trump y Kim Jong Un y "que haya un entendimiento común de los resultados deseados con nuestros esfuerzos compartidos".

Autoridades surcoreanas señalaron que en la reunión se podría buscar un acuerdo para acelerar la desnuclearización de Corea del Norte, con el desmantelamiento del mayor complejo nuclear de Corea del Norte, Yongbyon, que podría suponer medidas recíprocas de Estados Unidos como decretar el fin oficial de la guerra de Corea entre 1950 y 1953 y establecer una oficina de enlace.

Sin embargo, los supervisores de sanciones de la ONU declararon en un informe confidencial enviado al comité de sanciones del Consejo de Seguridad visto por Reuters que "habían encontrado pruebas de una tendencia constante por parte de la República Popular Democrática de Corea de dispersar sus centros de ensamblaje, almacenamiento nuclear y pruebas".