Buenos Aires. El peronismo de centroizquierda sumó a un aliado de centro que podría ser clave para derrotar al presidente Mauricio Macri en los comicios de octubre en Argentina, dijeron este miércoles portavoces de los dos espacios.

Con la nueva alianza, la fórmula presidencial de Alberto Fernández y Cristina Fernández de Kirchner se beneficiaría del apoyo que el también peronista Sergio Massa tiene en el principal distrito del país, la provincia de Buenos Aires, y de su intención de voto cercana al 10%.

Aún no está definido el rol que cumplirá Massa en la alianza. El exjefe de Gabinete durante la gestión de Cristina Fernández -luego distanciado de la expresidenta- podría enfrentar a los Fernández en una primaria u ocupar algún lugar importante en las listas de postulantes al Congreso, de acuerdo con uno de los dos portavoces.

Hasta el 22 de junio las alianzas pueden presentar a sus candidatos ante la Justicia argentina.

Con Massa, la oposición aspira a sumar los votos necesarios que le permitan derrotar al oficialismo en la primera vuelta electoral, sin necesidad de alcanzar un balotaje que podría ser más favorable para Macri.

Ahora, el escenario electoral de Argentina quedó dividido entre la alianza de partidos de centroizquierda liderada por el peronismo y la coalición oficialista de centroderecha, que este martes sumó al peronista Miguel Ángel Pichetto a sus filas como candidato a vicepresidente de Macri.

Las encuestas mostraban una leve ventaja a favor de la fórmula de los Fernández en las últimas semanas, pero aún no está claro cómo impactarán en la opinión pública las recientes reagrupaciones políticas.

"Con la foto de hoy, yo veo un escenario de balotaje, porque veo una elección muy pareja", dijo a Reuters la analista Mariel Fornoni, de la consultora Management & Fit.

La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner cuenta con un amplio respaldo popular pero tiene también una alta imagen negativa, lo que la impulsó a aliarse con otros opositores.

 

Con Massa, la oposición aspira a sumar los votos necesarios que le permitan derrotar al oficialismo en la primera vuelta electoral, sin necesidad de alcanzar un balotaje que podría ser más favorable para el presidente Macri.

Ante el derrumbe de su imagen por la severa crisis económica que sacude al país, Macri también se vio obligado a ampliar sus apoyos, recurriendo incluso a un líder peronista como Pichetto, quien lo había criticado en el pasado reciente.

Para imponerse en la primera vuelta, los candidatos necesitan obtener al menos el 45% de los votos o el 40% y una ventaja de 10 puntos porcentuales sobre el segundo.

Este miércoles, los peronistas de centro Roberto Lavagna y Rodolfo Urtubey también anunciaron su fórmula presidencial, que los sondeos indican que estaría lejos de pelear la presidencia.