Caracas. Los partidarios de la oposición de Venezuela saldrán a las calles a nivel nacional este martes para presionar al presidente Nicolás Maduro y pedirle que permita que la ayuda humanitaria entre en el país donde abunda la escasez de alimentos y medicamentos.

Las concentraciones se llevarán a cabo casi tres semanas después del día en que el jefe de la oposición, Juan Guaido, invocó una disposición constitucional para declararse a sí mismo como presidente interino de Venezuela, argumentando que la reelección de Maduro el año pasado fue una farsa.

La mayoría de los países occidentales, incluidos Estados Unidos, han reconocido a Guaido como presidente de Venezuela, pero Maduro mantiene el respaldo de naciones poderosas como Rusia y China, así como el control de las instituciones estatales, incluidas las fuerzas armadas.

Las dos partes están ahora en desacuerdo con respecto al tema de la ayuda humanitaria, que según la oposición se ha vuelto necesaria debido al mal manejo de Maduro de la economía.

Guaido, de 35 años, está coordinando los esfuerzos de ayuda de los países que lo han reconocido. Maduro, quien niega que haya una crisis, denuncia la ayuda como un espectáculo orquestado por Estados Unidos y está bloqueando la entrada de suministros.

 

"Regresaremos a las calles (...) para exigir el ingreso de ayuda humanitaria que salvará las vidas de más de 300.000 venezolanos que hoy están en riesgo de morir", dijo Guaido a sus 1,25 millones de seguidores en Twitter este lunes por la noche. "¡Este es un momento para unirnos y luchar!"

Guaido ha prometido que la oposición, que ha vuelto a unificarse, seguirá protestando para mantener la presión sobre Maduro para que renuncie a fin de que puedan celebrarse nuevas elecciones presidenciales.

Guaido anunció este lunes la primera entrega de ayuda humanitaria (vitaminas y suplementos nutricionales para niños y mujeres embarazadas) a una red de centros de salud, sin explicar cómo se había introducido en el país.

Los críticos de Maduro habían organizado dos rondas importantes de protestas en contra de lo que llamaron su dictadura, la última en 2017, que se calmó a raíz de la represión gubernamental.

La ola actual comenzó el 23 de enero con una protesta masiva en Caracas durante la cual Guaido asumió la encargaduría de la presidencia frente a miles de partidarios.

Los socialistas gobernantes, que han estado en el poder durante dos décadas, dijeron que también tendrían un mitin en Caracas este martes, para "exigir el respeto de la soberanía de la patria".

Guaido anunció este lunes la primera entrega de ayuda humanitaria (vitaminas y suplementos nutricionales para niños y mujeres embarazadas) a una red de centros de salud, sin explicar cómo se había introducido en el país.

Guaido dijo que era una donación a pequeña escala dado que el gobierno hasta ahora ha bloqueado las entregas desde un punto de recolección de ayuda en la ciudad fronteriza colombiana de Cúcuta.

Guaido ha apelado a los militares para que desobedezcan las órdenes y dejen que las ayuden, luego de prometerles la amnistía. Eso sería el comienzo del fin para Maduro, dicen los analistas, aunque no hay señales hasta la fecha de que esto suceda.

Los adversarios de Maduro dicen que se han puesto de pie por el rescate de las instituciones democráticas y acusan a Maduro de haber devastado la economía de a través de las nacionalizaciones y un sistema de control de cambio plagado de corrupción.