Buenos Aires. El peronismo de centroizquierda que gobierna Argentina busca superar una virulenta segunda ola de coronavirus y una larga crisis económica para evitar una derrota en los comicios legislativos de octubre que parece probable, según recientes sondeos.

Una victoria de la oposición de centroderecha, sin embargo, difícilmente haga perder al oficialismo la hegemonía que ostenta en el Parlamento, que podría resultar clave para aprobar reformas económicas y judiciales a partir del año próximo.

"Este Gobierno me desilusionó en cuanto a estar un año sin clases el año pasado (por la pandemia). Ese fue el punto donde dije 'no los quiero más'. Y las vacunas es algo determinante. Si tuviésemos más vacunas no tendríamos que volver a pasar por todo esto", dijo el empresario textil Matías Pérez Montalvo, de 49 años, quien aún no sabe por quién votará.

Para revertir los efectos de la segunda ola de coronavirus, que podría ahondar la larga estanflación que sufre el país, el presidente Alberto Fernández pretende avanzar más velozmente con la vacunación y mostrar señales de reactivación económica en los próximos meses.

Como la oposición representada por Juntos por el Cambio debe renovar más bancas en la Cámara de Diputados que el oficialista Frente de Todos, una victoria ajustada no le alcanzará para equilibrar la actual mayoría del peronismo.

En ese crítico contexto, una encuesta de abril de la consultora Giacobbe & Asociados mostró que el 56,7% de los consultados quiere que el Gobierno pierda las próximas elecciones, mientras que solo un 27% desea que gane.

El amplio control del Senado seguirá en manos del oficialismo aún con una derrota en unos comicios que podrían postergarse un mes por la pandemia -que ya provocó más de 60.000 muertes en el país- y para los cuales aún no están definidos los candidatos.

"La pérdida de adhesión electoral expresa una crítica a la gestión económica y sanitaria. Sin embargo, esos votantes que dudan si acompañan al oficialismo y renuevan la confianza, siguen rechazando la oferta de la oposición", explicó a Reuters Shila Vilker, directora de Trespuntozero.

Según la consultora, solo un 28% del electorado votaría al oficialismo, frente a un 48% que se inclinaría por la oposición.

"De esos 20 puntos de diferencia, 10 puntos volverían al oficialismo al empezar la campaña, por posicionamiento en el tablero", añadió Vilker.

En las elecciones de 2019, Fernández ganó la presidencia con el 48% de los votos frente al 40% del expresidente Mauricio Macri. Actualmente, el alcalde de la ciudad de Buenos Aires, el opositor Horacio Rodríguez Larreta, es uno de los dirigentes con mayor imagen positiva, según diversos sondeos.

"El Gobierno ganará las elecciones legislativas en base a tres claves: el avance sostenido de la vacunación, la recuperación económica que se consolida mes a mes y la unidad del peronismo", dijo a Reuters una fuente del Gobierno, que pidió no ser identificada.

Importantes reformas económicas, sociales y judiciales podrían enviarse al Congreso tras el recambio de legisladores. Hasta ahora, el oficialismo apostó a una política de consensos que le ha permitido aprobar proyectos polémicos como la legalización del aborto.

"Esta elección sin dudas será una bisagra para ponerle un freno al avance del populismo en la Argentina", dijo a Reuters Silvia Lospennato, diputada nacional del PRO, que conforma la coalición Juntos por el Cambio.

Crisis. El país arrastra una profunda recesión con inflación desde 2018, un año antes de que asumiera Fernández, aunque los indicadores se derrumbaron en 2020 por los efectos económicos de la pandemia. La pobreza llegó al 42% de la población a fin del año pasado, cuando la economía cayó un 9,9%.

En ese crítico contexto, una encuesta de abril de la consultora Giacobbe & Asociados mostró que el 56,7% de los consultados quiere que el Gobierno pierda las próximas elecciones, mientras que solo un 27% desea que gane.

El director de la consultora Observatorio Electoral, Julio Burdman, ve una mayor paridad entre las dos fuerzas, pero prefirió no revelar cifras de sondeos porque aún no se conoce a los candidatos, lo que vuelve difíciles las mediciones.

"Se viene una elección legislativa de baja fragmentación que se va a dirimir entre las dos grandes coaliciones. El que arriesga más es Juntos por el Cambio. La meta para ambos es acercarse al 40%" de los votos", explicó Burdman.

En los comicios, los argentinos elegirán 127 diputados sobre un total de 257 y 24 senadores de los 72 que componen la Cámara Alta.

"El Gobierno Nacional estará cerrando el mes de abril con la mayoría de los adultos mayores del país vacunados. Eso nos permitirá controlar y bajar la mortalidad de la pandemia", afirmó la fuente del Gobierno.