Londres. Los parlamentarios británicos se disponen a votar el miércoles contra la amenaza de una salida sin acuerdo de la Unión Europea el 29 de marzo, después de que un segundo rechazo a los planes de divorcio de la primera ministra, Theresa May, dejó a Reino Unido en camino a lo desconocido.

Tras dos años y medio de negociaciones y dos intentos fallidos de aprobar su acuerdo, se espera que el Parlamento rechace un adiós no pactado, una posibilidad que los inversores temen que pueda asustar a los mercados financieros, afectar a las cadenas de suministro y perjudicar a la quinta mayor economía mundial.

Los legisladores británicos votarán poco después de las 1900 GMT una moción gubernamental declarando que el Parlamento rechaza dejar la UE sin un acuerdo el 29 de marzo, aunque destaca que una salida no pactada sigue siendo la vía legal por defecto si no se firma un tratado, algo que podría ocurrir en una fecha posterior.

El secretario de Medio Ambiente, Michael Gove, que habló en nombre de May, que perdió la voz en los debates previos, dijo al Parlamento que decenas de miles de empresas no están preparadas para un Brexit desordenado.

El secretario de Medio Ambiente, Michael Gove, que habló en nombre de May, que perdió la voz en los debates previos, dijo al Parlamento que decenas de miles de empresas no están preparadas para un Brexit desordenado.

Aunque la moción de este miércoles no tiene fuerza legal y no puede evitar un adiós no acordado, si los legisladores lo apoyan -tal y como parece que ocurrirá- habrá una nueva votación este jueves sobre si se pide a la UE que aplace el Brexit, probablemente por varios meses.

El ministro de Finanzas, Philip Hammond, afirmó que podría liberar miles de millones de libras de gasto público extra o aprobar rebajas fiscales si el Parlamento evita a Reino Unido el impacto de abandonar el mayor bloque comercial del mundo sin un pacto que facilite la transición.

"Salir sin acuerdo significaría una disrupción significativa en el corto y medio plazo, y una economía más pequeña y menos próspera en el largo plazo, en comparación con la que tendríamos si nos vamos con un acuerdo", dijo Hammond a los legisladores.

Mientras la crisis de tres años que atraviesa Reino Unido a cuenta del Brexit se acerca a su fin, diplomáticos e inversores ven cuatro opciones principales: un aplazamiento, una aprobación del acuerdo de May en el último minuto, una accidentada salida sin acuerdo o la celebración de otro referendo.

"No hemos abandonado el objetivo de una salida ordenada", indicó la canciller alemana, Angela Merkel, "pero los hechos de ayer significan que las opciones se han reducido".