Londres. Los parlamentarios británicos rechazaron este miércoles abandonar la Unión Europea sin un acuerdo en cualquier escenario, en una votación no vinculante que aumentará la presión sobre la primera ministra Theresa May para descartar una separación sin un pacto.

Los legisladores votaron 312 a 308 en favor de la Enmienda A, una propuesta presentada por un grupo de legisladores que piden al gobierno descartar una salida sin un acuerdo.

La moción fue más allá que la del gobierno, que señala que el Parlamento no quiere abandonar la UE sin un acuerdo el 29 de marzo, y más allá de la posición legal predeterminada que es una separación sin un pacto a menos que alguno sea ratificado por los legisladores.

La Enmienda A anula la moción del gobierno.

Si bien la moción aprobada no tiene fuerza legal y, en última instancia, no puede evitar una salida sin acuerdo después de un posible retraso, conlleva una fuerza política considerable.

Este martes por la noche, el Parlamento emitió una votación de 391 contra 242 para rechazar el acuerdo modificado de May sobre el "brexit", lo que generó más incertidumbre en el proceso.

 

Después de que los parlamentarios aplastaran su trato por segunda vez, May dijo que aún era la mejor opción para irse de la Unión Europea de manera ordenada.

Antes de la votación de este miércoles, la libra se dirigió a su mayor aumento diario en 2019 ya que los inversores apostaron en una votación contra un Brexit sin acuerdo. Se levantó de nuevo sobre el resultado de la votación.

A medida que la crisis en el Brexit avanza hacia su final, diplomáticos e inversionistas veían cuatro opciones principales: un retraso, el acuerdo de May en el último minuto, una salida accidental sin acuerdo u otro referéndum.

May bregó hasta el último minuto con el presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, sobre el punto más conflictivo del texto, la "salvaguarda irlandesa". Pero las "garantías" que logró de la UE no bastaron para calmar los temores de muchos diputados británicos.

Así que, cumpliendo una promesa hecha en febrero, un día más tarde convocó esta nueva votación que ha sido rechazada este miércoles.

El Banco de Inglaterra advirtió hace meses que un Brexit sin acuerdo, el escenario más temido en medios empresariales británicos, sumiría al país en una grave crisis económica, con un aumento del desempleo y la inflación, desplome de la libra y del precio de la vivienda y casi el 10% de reducción del PIB.

En este contexto, el ejecutivo redujo el miércoles a 1,2% su previsión de crecimiento para 2019, que hasta ahora era de 1,6%, al tiempo que el ministro de Finanzas, Philip Hammond, advertía de que la economía británica sigue amenazada por "la nube de incertidumbre" que rodea a la salida británica de la UE.

*Con información de Reuters y DW.