Detroit. Pete Buttigieg, quien entró en la reñida carrera presidencial demócrata como un relativo desconocido y durante un breve periodo se posicionó como posible opción para el partido, puso fin a sus aspiraciones a la Casa Blanca en la noche de este domingo.

Buttigieg, de 38 años y quien durante dos legislaturas fue alcalde de South Bend, Indiana, es un veterano de la guerra de Afganistán y el primer candidato abiertamente gay que ha competido con opciones en la carrera para llegar a la Casa Blanca.

Ganó por estrecho margen los caucus de Iowa que dieron inicio a la carrera por la nominación en febrero y finalizó segundo en New Hampshire.

Sin embargo, su impulso inicial en esos estados, rurales y mayoritariamente blancos, no se tradujo en éxito electoral en Nevada y Carolina del Sur, más diversos demográficamente.

Tras finalizar en un distante tercer puesto en los caucus de Nevada, Buttigieg fue cuarto el sábado en Carolina del Sur, donde ganó el apoyo de sólo un 3% de los votantes afroamericanos.

La salida de la carrera del político de corte centrista podría favorecer al exvicepresidente Joe Biden, otro moderado que logró una muy necesitada victoria el sábado y ahora aspira a recuperar terreno frente a Bernie Sanders, en el supermartes de esta semana, que llevará las primarias a 14 estados.

En declaraciones desde South Bend, Buttigieg dijo que su campaña empezó este "improbable viaje" con cuatro personas en plantilla, sin grandes listas de correo electrónico ni fortuna personal.

"Entramos en esta carrera para derrotar al actual presidente y con el fin de introducir una nueva clase de política", dijo Buttigieg a una multitud de seguidores. Ahora es momento de "hacerse a un lado y ayudar a unir nuestro partido y nuestro país", agregó.