Lima. El conteo de votos se acerca a su fin en la polarizada elección de Perú. Con un 96% de las actas contadas, el candidato socialista Pedro Castillo está adelante de su rival, la derechista Keiko Fujimori, por solo 76.000 papeletas o 0,44 puntos porcentuales.

Al mediodía del martes, faltaban por contar alrededor de 740.000 votos, excluyendo los votos blancos o nulos, según cálculos de Reuters.

El lunes en la noche, Fujimori dijo que algunas personas que apoyan a Castillo habían intentado robar sufragios y ofreció como evidencia actas de votos que han sido enviadas para ser revisadas más en detalle.

¿Hay algún indicio de fraude? Los expertos electorales dicen que no.

"Estamos ante un proceso absolutamente normal, Perú tiene uno de los mejores sistemas electorales en América Latina", dijo Iván Lanegra, presidente de la Asociación Civil Transparencia.

Los observadores internacionales también han dicho que proceso de votación ha sido limpio.

Hay 1.384 actas de votación que han sido enviadas para ser revisadas con más profundidad, un número que no es significativamente mayor al de la elección pasada.

Las razones para las revisiones son diversas, desde que faltan firmas, se cometieron errores sumando votos o hay dudas sobre si un sufragio fue correctamente marcado en la cédula.

¿Cuántos votos están en juego?

Están en juego hasta unas 300.000 papeletas, según los cálculos de Reuters, suponiendo que los patrones de ausentimos sean los habituales. Algunos sufragios serán anulados: el voto es obligatorio en Perú, por lo que las personas que no quieren pagar una multa pero tampoco quieren votar a veces dibujan garabatos o dejan la papeleta en blanco.

Si se tienen en cuenta los posibles votos nulos, la cifra se reduce a 280.000.

¿Podrían los votos impugnados influir en el resultado? Puede ocurrir cualquier cosa.

Casi la mitad de los votos impugnados se encuentran en Lima, un bastión de apoyo a Fujimori. Actualmente, Fujimori está obteniendo un poco más de votos que Castillo gracias a los votantes en el extranjero, cuyas papeletas tardan más en ser contadas.

Sin embargo, es poco probable que esos votos le basten para superar al candidato de Perú Libre.

Pero una vez que el jurado electoral revise los votos impugnados, en los que Lima está sobrerrepresentada, eso podría marcar una diferencia.

Castillo llevaba una ventaja de sólo 76.000 votos hasta el martes al mediodía.

"El impulso actual en el recuento de votos favorece a Castillo con los mercados ya asumiendo una victoria estrecha", dijo Siobhan Morden de Amherst Pierpont Securities en una nota, añadiendo sin embargo que las cosas siempre podrían cambiar. "No se acaba hasta que se acaba".