Río de Janeiro. Maguito Vilela fue electo este domingo alcalde de la ciudad brasileña de Goiânia, pero aún no lo sabe. Eso se debe a que ha pasado gran parte del último mes en coma, respirando con la ayuda de un ventilador mecánico debido a una infección grave de COVID-19.

Su caso es un claro ejemplo del alcance de la pandemia de coronavirus en Brasil, que tiene la segunda cifra de muertes más altas en el mundo, después de Estados Unidos. Más de 6,3 millones de personas han sido infectadas y casi 173.000 han muerto por el virus, según datos del Ministerio de Salud.

Vilela, exsenador del centrista partido Movimiento Democrático Brasileño, dio positivo al coronavirus el 20 de octubre. Una semana después, llegó al Hospital Albert Einstein de Sao Paulo y fue intubado el 30 de octubre.

Fue desconectado del respirador artificial el 8 de noviembre, pero fue conectado nuevamente el 15 de noviembre, cuando pasó a la segunda vuelta contra su rival Vanderlan Cardoso del Partido Social Democrático.

El domingo, Vilela fue electo alcalde de Goiânia, una ciudad de cerca de 1,5 millones de personas en el centro de Brasil, a unos 200 kilómetros al suroeste de la capital Brasilia. Consiguió un 52,6% de los votos.

Rogério Oliveira da Cruz, vicealcalde de Vilela, convocó a una conferencia de prensa después de la victoria electoral, en la que se realizaron oraciones por la salud del alcalde.

"Agradecemos a los votantes por elegir a Maguito Vilela", dijo, según el sitio web de noticias G1. "Todo el plan de Maguito se ejecutará en los próximos cuatro años y él estará a nuestro lado".

El hijo de Vilela, Daniel, acusó a los adversarios políticos de difundir información falsa sobre la condición de su padre.

"Esta semana salieron en automóviles con parlantes, anunciando la muerte del candidato opositor, y enviando mensajes masivos por WhatsApp con noticias falsas sobre su estado de salud", comentó según G1. "Fue una campaña vergonzosa".

El despacho de Maguito Vilela no respondió a una solicitud de comentarios.